Niño agredido en la Unidad Educativa de Ambato a espera de justicia

Justin P., de 10 años, fue víctima de una brutal agresión por parte de tres de sus compañeros de la Unidad Educativa Ambato.

El hecho se dio al finalizar el recreo, y producto de los golpes el menor sufrió una rotura de tabique y tuvo que someterse a una intervención quirúrgica en el hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).

La agresión se dio el pasado 20 de noviembre y hasta el momento Justin no ha vuelto a clases, aún tiene parte de su rostro con huellas de los golpes y recelo de volver a la institución.  

Hechos

La madre del niño agredido, Alexandra Cuyanguillo, asegura que en la institución educativa no se respetaron los protocolos correspondientes, pues no llevaron al niño a ninguna casa de salud luego de la agresión.

“Cuando yo llego a las 18:00 a mi casa le veo a mi hijo con la nariz rota, en ese momento lo trasladé al hospital, no sé cómo mi hijo llegó a la casa y cómo pasó todo el día en ese estado”, indicó Alexandra, quien aseguró que durante la mañana recibió varias llamadas telefónicas de la profesora a cargo de su hijo, pero no pudo contestar por sus ocupaciones laborales.

Al siguiente día la madre del menor acudió a la institución educativa para conocer lo sucedido, pero luego de una reunión con la directora del plantel y los representantes de los supuestos agresores nada se aclaró.

Alexandra decidió acudir a la Dirección Distrital del Ministerio de Educación a presentar una queja y también a la Junta Cantonal de Protección de Derechos, pero hasta el momento no ha recibido respuesta de ninguna de las dos instancias.

Lo único que sabe es que se realizará una audiencia por este caso en la Junta de Protección de Derechos pero aún no tiene fecha.

Respuesta

Alexandra Sánchez, funcionaria de la Dirección Especializada Inclusiva de la Coordinación Zonal 3 del Ministerio de Educación, indicó que las autoridades de la unidad educativa donde ocurrió este hecho debían comunicar al Ministerio para que se tomen las acciones necesarias.

Sánchez aseguró que de no tener respuesta, la madre del niño puede acercarse a la coordinación zonal para continuar con los procesos necesarios.

Según la funcionaria los niños causantes de este tipo de agresiones podrían ser suspendidos de 15 a 30 días, previo dictamen de la Junta Resolutiva de Conflictos, así mismo aseguró que la institución podría ser sancionada si se comprueba el irrespeto a los protocolos establecidos. (Diario La Hora)

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