Cuatros factores no resueltos podrían provocar que el déficit fiscal se duplique en 2019

Si no se solucionan varios problemas, la diferencia entre gastos e ingresos aumentará.

El Gobierno hizo un importante esfuerzo durante 2018, y logró cerrar con un déficit fiscal de 3.352 millones de dólares, es decir, un 3,06% del Producto Interno Bruto (PIB). Esto representó 2,486 millones de dólares menos que el déficit de 2017, que llegó al 4,1% del PIB. Sin embargo, esta reducción en la diferencia entre los gastos e ingresos estatales se debió a circunstancias que ya no podrán repetirse este año. 


Además, las autoridades tienen pendiente acciones y reformas estructurales para evitar que lo logrado se revierta y cerremos 2019 con un déficit de 6.000 millones de dólares, es decir, el doble del resultado conseguido luego de que Richard Martínez asumiera la cartera de Economía y Finanzas en abril de 2018.

Panorama


Dos circunstancias ayudaron a tener un déficit más bajo en 2018. En primer lugar,  a pesar del bajón de los tres meses, el precio internacional del WTI promedió los 62,5 dólares por barril; y el crudo oriente ecuatoriano, por su parte, los 45,8 dólares. Esto quiere decir, que el Estado recibió, en promedio, 3,8 dólares de ingresos adicionales de lo presupuestado por cada barril. Esta realidad tiene pocos indicios de repetirse, debido a que financieras como Bloomberg y Goldman Sachs proyectan que el WTI, en el mejor de los casos, este año estará en los 55 dólares por barril.


Esto podría disminuir los ingresos estatales proyectados, y aumentar el déficit, porque según Miranda Lucas, analista de mercados internacionales de commodities, debido al castigo al petróleo ecuatoriano, entre 4 y 6 dólares por barril, el fisco no recibiría un precio menor a los 50 dólares presupuestados.

Austeridad y gasto corriente


El otro factor que ayudó a reducir el déficit fue la caída, del 23,5%, en el gasto en inversión pública. Pero esto, a criterio de analistas como Mauricio Pozo, exministro de Economía, ya no podría seguir reduciéndose en las mismas proporciones, por lo que al Gobierno no le queda más que dirigir la austeridad al gasto corriente. Sin embargo, en el presupuesto 2019, la reducción de sueldos solo llega a 200 millones de dólares; y en compras públicas a un poco más de 374 millones de dólares.


La reducción de subsidios es un alivio, pero sin una verdadera austeridad en el gasto y el tamaño del Estado, el Gobierno seguirá teniendo problemas de liquidez y equilibrio de las cuentas fiscales”, dijo Pozo.

Nueva deuda

Por el lado de los ingresos tributarios, según Jaime Carrera, miembro del Observatorio de la Política Fiscal, advirtió que están sobreestimados porque en 2019 ya no habrá los más de 1.000 millones de dólares recaudados por el proceso de remisión; además, la proyección de crecimiento del PIB hasta los 113.000 millones de dólares, no tendría asidero en ninguno de los análisis de organismos internacionales.

EL DATO
El gobierno dejó atrasos en el pago a proveedores por 1.350 millones de dólares en 2018. Según el ministerio de Economía, hay un plan de pagos que se evacuará según la liquidez de la que se disponga.Finalmente, el ya alto gasto en intereses de deuda pública aumentará de 2.841 millones de dólares a 3.365 millones de dólares anuales, es decir, un 18,4%. Esto provocará una presión mayor para concretar nueva deuda, que según el Gobierno será de casi 8.200 millones de dólares, pero que a criterio de Carrera llegaría a bordear los 10.000 millones de dólares. (Diario La Hora)

Lejos de la meta

°   En el mejor de los casos, el déficit final, debido a los desbalances no corregidos, y a ingresos no aclarados como los 1.000 millones de dólares por concesiones de empresas públicas, podría estar, según el Observatorio de la Política Fiscal, en más de 6.000 millones de dólares, es decir, un monto superior al 5% del PIB, y no los 3,2% que es la meta del Gobierno para 2019. 

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