Presidenta taiwanesa pide apoyo ante amenaza China

Es la respuesta al presidente chino Xi Jinping de que Pekín unificará a Taiwán, por la fuerza si es necesario.
 

Redacción TAIPEI

EFE

La presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, hizo ayer un llamamiento a la comunidad internacional para que apoye a Taiwán y su democracia ante la creciente presión de China sobre la isla.

Esperamos que la comunidad internacional lo tome en serio y exprese su apoyo y nos ayude”, dijo ayer Tsai, en una rueda de prensa en Taipei, en referencia al discurso pronunciado el pasado miércoles por el presidente chino, Xi Jinping, en el que aseguró que Taiwán “debe ser y será reunificada” con China, objetivo para el que no descartó el uso de la fuerza.

La mandataria calificó las palabras de Xi como un ataque a la democracia y la libertad de Taiwán y se preguntó qué país democrático será el siguiente en experimentar el acoso chino.

Los peligros


Tsai pidió a Pekín que adopte una “percepción correcta” de lo que sienten y piensan los taiwaneses y dijo que las presiones y amenazas chinas son contraproducentes y afectan negativamente los lazos bilaterales.

La Presidenta agregó que en el discurso del Presidente chino se escondían “dos peligros fundamentales para la libertad y democracia” de Taiwán, al rechazar su existencia política y al descartar a su Gobierno como interlocutor.
Taiwán no puede aceptar las premisas chinas de “una sola China” y “un país, dos sistemas”, particularmente en el contexto del llamado “Consenso de 1992”, que dejan claras “sus intenciones políticas hacia Taiwán y sus pasos para la unificación”, dijo la responsable del Ejecutivo isleño.

Esas máximas suponen “un gran desprecio al hecho de que Taiwán existe y está en pleno funcionamiento, como todos los demás países democráticos”.

No a la negociación

La mandataria isleña también rechazó el plan chino de negociar con “los partidos políticos en lugar del Gobierno elegido democráticamente de Taiwán”, algo que calificó como parte de la campaña de Pekín “para socavar y subvertir nuestro proceso democrático y crear división en nuestra sociedad”.


Tsai agregó que, como “presidenta elegida democráticamente”, no tiene deber más importante que “defender la democracia, libertad y forma de vida” de la isla, que “forman parte fundamental” de la identidad nacional taiwanesa. Todos los partidos políticos de Taiwán han rechazado tanto la interpretación que hace Pekín de “una sola China” como la fórmula de “un país, dos sistemas” aplicado por Pekín en Hong Kong.
 

Una vieja 
disputa 
°   El conflicto terminó oficialmente en 1950, luego de más de 20 años de combates, pero en cierto sentido la guerra civil china todavía no ha terminado.
La razón: China y Taiwán se ven a sí mismos como los herederos del gobierno legítimo de China. 
Xi Jinping es, oficialmente, presidente de la República Popular China, el gigante asiático que tiene su capital en Pekín, una silla en el Consejo de Seguridad de la ONU y es una de las grandes potencias mundiales.
Tsai Ing-wen es presidenta de la República de China –también conocida como Taiwán–, que es considerada por Pekín una provincia renegada, pero reconocida por una veintena de países de América Latina y el Caribe, África, Europa y Oceanía. (Diario La Hora)

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