La tragedia llegó tras el feriado

A seis días de haber iniciado el nuevo año, las vías del país volvieron a teñirse de sangre. Nueve personas murieron y una treintena resultaron heridas, en seis accidentes de tránsito registrados en apenas doce horas.

El más grave ocurrió a las 05:50 de ayer, en el tramo Capaes-Punta Blanca de la Ruta del Spondylus, a 800 metros del complejo habitacional Villa Marina, en la provincia de Santa Elena. “Son los limoneros. Ellos salen en la madrugada para vender sus productos en La Libertad”, decía temblorosa Mariana Quirumbay al reconocer a cuatro de las cinco personas que murieron tras el choque de dos autos Chevrolet Aveo, que prestaban servicio como taxis.

Uno pertenecía a la cooperativa Alas del Turismo, tenía placa GRZ-6897 y era conducido por Luis Armando Apolinario Granados, de 36 años, nativo de la comuna Sinchal. Todos los días viajaba a La Libertad.

El otro carro era de la cooperativa Sirena del Mar y lo manejaba su propietario, Jefferson Alejandro Liriano Santos, de 24 años. Se trasladaba desde Santa Elena a la comuna Febres-Cordero de la parroquia Colonche, donde residía. Había trabajado toda la noche.

Los dos conductores murieron en el sitio. Otros tres ocupantes, también de Sinchal, fallecieron. Fueron identificados como Miguel Rosales Orrala (de 46 años), Wilmer Orrala Apolinario (29) y Oswaldo Milton Apolinario (68).

Viajaban en el taxi de Alas del Turismo. En el mismo auto fue auxiliado Alfonso Orrala Quirumba, quien resultó con graves heridas y fue asilado en el hospital Liborio Panchana. “Es mi sobrino Oswaldo, él salió a las 05:00 a vender limones al mercado de La Libertad. El grupo viajaba en aquel taxi que salía del pueblo. Sinchal está de luto en pleno Día de Reyes”, expresó entristecido Galo Rosales.

El sargento Richard Marshall, de la Comisión de Tránsito del Ecuador, informó que el fatal hecho fue consecuencia de una invasión de carril de uno de los vehículos involucrados. “Se presume que el chofer (de uno de los carros) se habría quedado dormido. En esta parte la vía es muy amplia y en línea recta, por eso resulta difícil que se den choques de esta magnitud”, explicó el uniformado.

Los investigadores de la CTE descartaron que los choferes hayan ingerido alcohol. El fuerte impacto hizo que ambos carros terminen destruidos. La vía fue cerrada por aproximadamente treinta minutos para el levantamiento de los cuerpos. Tres de las víctimas fallecieron en el mismo sitio y dos al ingreso del hospital Liborio Panchana.

A varios kilómetros, Bryan Cedeño, de 16 años, también perdió la vida tras ser arrollado por un bus de la cooperativa Trans Venceremos, a las 23:50 del sábado. El joven paseaba con dos amigos en una moto por la vía a Chamanga, en Pedernales (Manabí), pero se cayó. Sus amigos le hicieron señas al conductor para que pare. Las llantas pasaron por su cuerpo. (Diario Expreso)

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