Ecuador: 4 componentes definen la nueva política de defensa nacional

Se oficializó la entrada en vigencia de la nueva política conocida como ‘Libro Blanco’.
 

Luego de 12 años, Ecuador actualiza su política de defensa, conocido como ‘Libro Blanco’, viabilizado a través del Decreto Ejecutivo 633 firmado por el presidente, Lenín Moreno. El documento, que consta de 12 capítulos, fue entregado por el ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, al vicepresidente de la República, Otto Sonnenholzner.   

En el Decreto consta que esta nueva política de defensa tiene cinco objetivos estratégicos: ejercer el control efectivo del territorio nacional, apoyar a las instituciones en la protección de la población, fortalecer las capacidades estratégicas conjuntas de las Fuerzas Armadas, contribuir a la cooperación internacional, y aportar al desarrollo nacional.

Jarrín explicó que la política de defensa establece las diferentes directrices necesarias para asumir los cambios geopolíticos a escala global y regional, estableciendo una respuesta a las demandas de la sociedad en temas de defensa. “Ser parte de una evaluación estratégica para saber cómo se encuentran las Fuerzas Armadas, cuáles son las capacidades, condiciones, requerimientos y recursos necesarios para el cumplimiento de sus misiones”, manifestó. 

Añadió que hay nuevos actores considerados como amenazas con gran poder para los Estados, como grupos irregulares armados, narcotráfico y terrorismo. Por eso, el Ministro dijo que en este nuevo ‘Libro Blanco’ hay “cuatro innovaciones en relaciones a políticas anteriores que son la prevención, la disuasión, la protección y la defensa (ver recuadro)”. La política de defensa, dijo que es el insumo fundamental del planeamiento estratégico militar a partir del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. 
 

Nueva visión 
Sonnenholzner agregó que la seguridad y defensa nacional son temas prioritarios para el Gobierno. “Esta nueva política de defensa nacional aborda temas que son fundamentales para la estabilidad y la paz en el Ecuador: anticiparse a los riesgos, prevenirlos, planificar la acción militar”.

Agregó que el país está preparado para defender la soberanía respetando y protegiendo los Derechos Humanos, ya que es necesario prepararse para los nuevos escenarios y amenazas. “Confiamos en la institucionalidad de nuestras Fuerzas Armadas y las respetamos, pues gracias a su integridad y a su patriotismo se ha logrado mantener el orden democrático en el país. Cualquier intento de ideologización o politización debe encontrar, como ya ha sucedido en esta institución, la resistencia y el rechazo, ya que esto también representa una grave amenaza para la sociedad en su conjunto”, concluyó. (HCR)

‘Libro Blanco’
Contenido en 12 capítulos

° Fundamentos para la actualización de la política de defensa nacional.

° Estrategia de defensa y seguridad nacional.

° Política de relaciones exteriores.

° Contexto estratégico.

° Amenazas y riesgos a la defensa y seguridad del Estado. 

° Escenario de la defensa en el año 2030.

° La defensa nacional de Ecuador.

° Planificación para la defensa. 

° Estructura militar de la defensa. 

° La seguridad marítima 

° Economía y alianzas estratégicas para la defensa.

° Aportes de la defensa al desarrollo nacional.

Cuatro componentes
De qué se trata

° Prevención. Anticiparse a situaciones de crisis, atender los conflictos que se pueden producir o que se vendrían a futuro. Analizar en el origen las causas de esos conflictos así como los factores y actores negativos en la situación de crisis o de conflictos.

° Disuasión. Mejorar y demostrar las capacidades estratégicas conjuntas de las FF.AA. Ejercer influencia y demostración de fuerza y poder para controlar los aspectos que se derivan de situaciones conflictivas. Conocer e informar las capacidades operativas y de gestión de las FF.AA. 

° Protección. Proteger a la población, al territorio nacional y apoyar a la autoridad civil en situaciones de conflicto y ayudar a resolver estas situaciones. 

° Defensa. Mejorar las capacidades estratégicas militares, uso de la fuerza con base en lo que posibilita la normativa, las leyes y la observancia de los derechos y acorde a la normativa estratégica internacional que ampara el uso de la fuerza en la protección y contención de cualquier tipo de agresión. (Diario La Hora)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *