La gripe empieza a propagarse

Andreína Mendoza, de 12 años, lleva dos semanas con catarro, dolor de garganta y, uno que otro día, con fiebre. Es la tercera persona de la familia que en los últimos quince días ha desarrollado un cuadro gripal. Solo en su cuadra, en la sexta etapa de la Alborada, explica su madre, Marjorie Merino, otros dos vecinos permanecen con los mismos síntomas.

Y no son los únicos, puesto que, según los reportes del Hospital del Niño Roberto Gilbert, ubicado al norte de la ciudad, entre diciembre del 2018, que empezaron las lluvias, y lo que va de enero solo en la consulta externa se han atendido un total de 451 menores; presentando la mayoría rinofaringitis (gripe común) y otras infecciones respiratorias generadas también por la época.

Martha Zambrano, neumóloga del centro hospitalario, asegura que, en relación al resto de meses del año, hay una evidente alza de casos. “El invierno influye y, por tratarse de gripes virales, es común que se propaguen con facilidad…”.

La pólvora utilizada en la quema de monigotes también ha multiplicado el número de pacientes en estas primeras semanas del año. “Han sido tantos que he tenido que hacer sobreturno….”, agrega.

A Jhon Bones, de 12 años, por ejemplo, el asma se le complicó tras la fiesta del 31 de diciembre. Todo el año pasó bien, dice su madre Mariana García, quien tiene la duda de que la crisis le haya llegado por la cantidad de humo que inhaló o por el virus, que en Esmeraldas, donde vive, también rondaba.

“He venido solo para que chequeen a Jhon y me he percatado que la situación es la misma. Creo que debo tener cuidado. No quiero agarrar el virus y luego propagárselo al resto”, advierte.

Según las cifras de la zonal 8 (Guayaquil, Durán, Samborondón) del Ministerio de Salud, solo en la primera semana de 2019 en sus dependencias se atendieron 248 episodios. Y si bien José Tumbaco, epidemiólogo del organismo, asegura que hay un incremento de casos, leve por el momento; ninguno -precisa- pone en riesgo la vida del usuario.

“Para evitar que desarrollen el virus AH1N1 y otros de circulación habitual, desde noviembre empezamos a vacunar a los grupos vulnerables”. En total, han colocado ya 73.700 dosis. “La idea es que con eso no tengamos complicaciones. Lo que ahora tenemos son enfermedades tipo influenza, que son ambulatorias siempre que las recomendaciones de evitar el contagio se apliquen”. De no ser así, el virus podría propagarse y de forma masiva, alerta.

Los expertos, al que se suma el especialista en medicina general Paúl Palacios, también conferencista, coinciden en el hecho de no automedicarse. “Eso podría agravar la situación. Estos meses, donde los virus se proliferan, hay que tener sumo cuidado. Los casos pueden variar, alzarse, de una semana a otra”.

Ante ello, la familia Pesantes Muñoz, que vive en Álamos Norte, ha tomado una serie de precauciones, que van desde evitar -en lo posible- los sitios aglomerados, hasta lavarse las manos de forma constante, lo que según los médicos, reduciría en un 95 % el riesgo de contagio. (Diario Expreso)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *