Las 17 formas de corrupción municipal

De la corrupción en los municipios y consejos provinciales es de lo que menos se habla en el Ecuador. Una investigación de la académica e investigadora, Gloria Ardaya, revela los entresijos de la corrupción «en los territorios».

La corrupción en los municipios es un hoyo negro. El Ecuador habla hasta la saciedad de la corrupción en sectores estratégicos o de grandes contratos nacionales, pero en poco o nada se examina la conducta de los dignatarios y administradores de los cantones y gobiernos provinciales. La corrupción en los gobiernos cantonales es distinta a las formas de corrupción a escala nacional, es una de las conclusiones de la investigadora Gloria Ardaya, quien acaba de publicar su investigación Corrupción e impunidad en el Ecuador en la década perdida. Este es un informe de 180 páginas, resultado de una investigación de campo y documental de al menos seis meses. 

En este informe, Ardaya examina, entre otros temas, que a pesar de que la gran parte de informes de Contraloría tienen que ver con corrupción en gobiernos locales y que sus informantes «calificados» mencionan abiertamente nombres de concejales, alcaldes o administradores municipales, no se han tomado medidas para la prevención, la detección de los hechos y, menos aún, la imputación y recuperación de bienes públicos en manos privadas, por efectos de la apropiación indebida. 

Ardaya, gracias a sus investigaciones con fuentes calificadas, logró detectar 17 formas de corrupción municipal, las cuales se señalan a continuación: 

1. El uso de información privilegiada, el cual permite alertar sobre la aplicación de las competencias municipales y la inversión futura.

2. Tráfico de influencias, como comercio con la información para conseguir algo o para que un tercero salga beneficiado. Este delito presupone que alguien utiliza su capacidad de influencia para presionar  a otra persona que tiene cierto poder de decisión importante. 

3. Sobreprecios y renegociaciones de precios en las obras municipales o en la prestación de servicios. Según las fuentes calificadas, los sobreprecios responden a la necesidad de otorgar coimas o comisiones a quienes en la licitación o contratación directa otorgan contratos, no necesariamente con base en la  oferta mejor calificada. 

4. En la prestación de los servicios públicos municipales —como por ejemplo el agua potable, luz eléctrica, recolección de basura, permisos de construcción, funcionamiento de negocios, adoquinados, la publicidad exterior, empresas telefónicas, cultura, espectáculos— los usuarios pagan para acelerar trámites burocráticos o para traspasar alguna norma o ilegalidad. 

5. El uso de suelo es uno de los rubros más importantes en el desarrollo urbano, por la ausencia de una normativa del negocio inmobiliario, ocupación de retiros, líneas de fábrica, la construcción inventariada que genera «resoluciones» especiales para cada caso, cambios de las ordenanzas y el uso abusivo de las excepciones. El usuario paga al funcionario para acelerar la habitabilidad del local o inmueble o, finalmente, dada la tardanza de los permisos, paga la multa correspondiente. 

6. En los permisos para el transporte, rutas o frecuencias, no todas las frecuencias tienen la misma rentabilidad y el boleto único no se aplica. Aquí, las empresas (o cooperativas) realizan un conjunto de tráficos de influencias, pago de coimas, sobreprecios, etc, para obtener permisos de operación, legalizaciones o las rutas más rentables.

7. El catastro municipal está generalmente incompleto y mantiene cobros discrecionales, tanto a escala urbana como rural. El usuario paga para realizar los cambios pertinentes y de acuerdo a su conveniencia. 

Hay uso y mal uso de bienes y recursos públicos, como viajes, viáticos, vehículos, uso de inmuebles, materiales de trabajo

8. Discriminación en el acceso a espacios de comercialización en los mercados públicos; asignación en la que prima el clientelismo y donde los clanes familiares tienen mucha influencia y poder para la asignación de cupos. 

9. Discrecionalidad en la gestión de patrimonio y del turismo, especialmente en las ciudades patrimoniales en la realización de ferias, consecución de premios, viajes, pagos por la promoción…

10. Uso y mal uso de bienes y recursos públicos, como viajes, viáticos, vehículos, uso de inmuebles, materiales de trabajo…

11. Ingreso de personal relacionado con la endogamia familiar o política de las autoridades y que no ostentan las capacidades suficientes para el ejercicio del cargo asignado ni para la remuneración establecidad. 

12. Además del exceso de personal en las administraciones municipales, es posible encontrar la figura del piponazgo —ganar salario sin trabajar—, el exceso de consultores y asesores sin capacidades técnicas para el ejercicio de funciones encomendadas y, en muchos casos, sin que cumplan función alguna.

13. Escasa transparencia en el otorgamiento de permisos de funcionamiento de comercio informal callejero y establecimientos de expendio de bebidas alcohólicas y otros servicios que no se ciñen a prohibiciones, como la contaminación acústica, ambiental, etc.

14. Construcción de infraestructura urbana y rural, como las rutas, pasos a desnivel, metro, tranvías con sospechosos sobreprecios, sin niveles mínimos de calidad y sin responsabilidad por las mismas.

15. División o desaparición de organizaciones sociales barriales para lograr el aval de proyectos reñidos con la ética pública. Según señalan las fuentes calificadas: «las organizaciones fruto de la división tienen más peso en las administraciones locales, que las organizaciones legales y bienintencionadas».

16. Manipulación de la legislación municipal para adecuarse a los requerimientos de la demanda: Algunos usuarios, muy a su pesar, sostienen que «no tienen otra alternativa que el pago de la coima para lograr el permiso de funcionamiento del servicio». Los trámites tienen larga duración, exceso de burocratismo e impiden el funcionamiento del servicio  o negocio, hasta no tener el permiso.

17. Duplicación de servicios públicos locales destinados a un mismo público. 

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