La niñez rota en Ecuador

Las organizaciones de defensa de sus derechos presentaron su nuevo informe con 17 alertas. La violencia y la pobreza son las principales amenazas. 
 

Son 17 ‘sacudones’ que muestran una realidad: los niños y los jóvenes están expuestos a violencia, pobreza, enfermedades, discriminación y otras problemáticas. Son las 17 alertas que han identificado seis organizaciones que trabajan a favor de la niñez del país, a partir de la publicación de un informe que presentaron ayer, en Quito.

Es algo así como la ratificación de una realidad que se ha venido narrando a cuentagotas. Trabajo infantil, abuso sexual en la casa y las escuelas, maltrato de parte de padres y maestros, embarazo adolescente, falta de acceso a la educación, a la salud…

El documento analiza a los menores de 18 años, tomando como referencia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que se han planteado hasta 2030. Para su elaboración contribuyeron Unicef, el Observatorio Social del Ecuador, CARE, ChildFund, Plan International y World Vision.

La pobreza es, quizá, el elemento más decidor, porque es paraguas para todos los demás. Según las cifras presentadas, el 12% de los niños del país sufre pobreza extrema, mientras que otro 30% está expuesto a pobreza por falta de ingresos. Va de nuevo: 4 de cada 10 niños están expuestos a estos tipos de pobreza en el país.  
 

La cifras son más drásticas entre los niños indígenas. El 59% de ellos vive en la pobreza por falta de dinero. Pero también está en este grupo el 42% de los niños negros. Entre los mestizos, la cifra es del 25%.
A 11 años de que se evalúe el cumplimiento de los 17 objetivos y 169 metas que se relacionan con el desarrollo de los niños y adolescentes, Ecuador solo ha alcanzado tres, que incluyen el descenso de las tasas de mortalidad materna, neonatal e infantil. Con las cifras actuales, según los expertos, hay posibilidad de que otros cuatro se cumplan; sin embargo, los seis restantes requieren de acciones y esfuerzos importantes.  
 

Cambio urgente
“Deberíamos avergonzarnos”, dijo  Rossana Viteri, directora de Plan Internacional, al referirse a los resultados obtenidos y resaltó que a pesar de que Ecuador se ha enorgullecido por ser un país pacífico, eso “no se refleja en los lugares donde se desarrollan los niños”.

Para ella, la niñez tendría que ser prioridad, pero eso no se cumple ni siquiera en el sistema educativo, tampoco en los hogares, tomando en cuenta los altos índices de violencia que se registran. Como ejemplo de la situación, mencionó que está normalizado que alguien diga que cuando se sale de casillas, patea. “Esa patada deja lesiones”.

Viteri coincidió con otros representantes de las organizaciones que contribuyeron en el análisis en que es el momento “para poner sobre la mesa” la situación de los menores, en un momento en el que también se debaten las reformas al Código de la Niñez. 

Durante la presentación, Margarita Velasco, representante del Observatorio Social del Ecuador, explicó algunos detalles de la investigación. Con respecto a la pobreza infantil, que se aborda en el segundo capítulo, señaló que tiene implicaciones serias en la vida de los niños y que no solo se mide tomando en cuenta los ingresos de los padres, sino también el conjunto de las privaciones simultáneas que enfrentan desde que nacen.

Según Velasco, hacen falta respuestas integrales, pues se han visto fallas repetitivas en el sistema de protección. Además, se ha confirmado que las cifras actualizadas son difíciles de conseguir y, muchas veces no existen, como las de niños y adolescentes con discapacidad.

 

En territorio
El acompañamiento en las ciudades y comunidades es indispensable para que se cumplan las metas, destacó José Bagua, gerente de World Vision. Su institución está en 500 comunidades ecuatorianas, por lo que ha conocido de cerca que el embarazo en la adolescencia limita los estudios y que los jóvenes no se atreven a hablar con sus padres de sexualidad.

47%
de niños negros recibe maltrato por parte de sus padres o cuidadores. Alexandra Moncada, representante de CARE, en cambio, hizo un llamado a la sociedad para que estas alertas sean el detonante para transformaciones radicales. Mencionó que hay respuestas que el Estado tiene pendientes sobre la trata de personas y el abuso de las drogas y el alcohol. Además, dijo que las elecciones seccionales del próximo mes serían una buena oportunidad para exigirles a las autoridades acciones locales.

Janet Cruz, de Child Fund, resaltó una de las alertas que se refería a la participación de los niños en los ambientes en los que se desempeñan. Dijo que su derecho se ha relegado a participar en clubes y que es hora de que su voz se escuche. (PCV/ASC) 

Exposición a riesgos
° La vulnerabilidad se incrementa cuando existen situaciones de riesgo cercanas a las poblaciones. Eventos como el terremoto de Manabí, en abril de 2016, develaron la falta de respuestas. Este factor ha sido tomado en cuenta también en el informe.

60%
de los niños del pueblo Kayambi ya no habla kichwaEsmeraldas y Manabí, con una tasa de 5,3 cada una, son las provincias en las que los niños están más expuestos a riesgos y desastres naturales. En similar situación están Cotopaxi y Los Ríos. 

Para obtener estas cifras, los organismos que realizaron el estudio analizaron tres riesgos principales: sismos, inundaciones y amenazas volcánicas. 

Sin embargo, también se analizaron otros factores, como la falta de establecimientos de salud o educativos y de personal para atención de estas emergencias. 

La provincia que mejor nota obtiene en este ámbito es Galápagos, con una tasa de 1,5; seguida de Pichincha, con 2,4. 

Trabajo infantil por grupos étnicos
° Según las cifras presentadas, el 26% de los indígenas entre 5 y 17 años no estudia, sólo trabaja. Esta es la población más vulnerable al trabajo infantil y la diferencia es drástica: en los montuvios el dato llega apenas al 7%, al 5% en los mestizos y al 4% en los negros. 

Pero la realidad va más allá. El 5% de niños entre 5 y 14 años estudian y trabajan al mismo tiempo. Este es uno de los principales temas en los que los expertos creen que se debe trabajar. 

FRASE

Deberíamos avergonzarnos”. Rossana Viteri, Directora de Plan Internacional. 

LAS 17 ALERTAS
Los riesgos para los más pequeños


El 59% de los niños indígenas está en situación de pobreza por ingresos. En ese mismo escenario están el 42% de los niños negros y el 25% de los mestizos. 

Pese a que Guayas y Pichincha tienen el menor porcentaje de niños pobres, al ser las provincias más pobladas, numéricamente el indicador es mayor. 

En los últimos años, la tasa de suicidios en adolescentes se incrementó de 8 a 10 por cada 100.000 habitantes. En 2015, el suicidio representaba el 16% de los casos de muertes violentas en este grupo. Para 2016, la cifra subió al 20%.

Casi 3 de cada 10 niños o adolescentes han evidenciado consumo de drogas en su ambiente educativo. 

La incidencia del embarazo adolescente. En 2016, 2.115 niñas de entre 10 y 14 años dieron a luz. En ese mismo año lo hicieron 23.809 adolescentes de entre 15 y 17 años. 

No es completa la incidencia de la vacunación. Solo 6 de cada 10 niños tienen la tabla completa de inmunización. 

Tres provincias tienen la menor tasa de acceso al Bachillerato: Pastaza con apenas el 53% de los jóvenes; Esmeraldas, con el 58%; y Cañar, con el 61%. 

Apenas 2 de cada 10 niños tiene algún tipo de educación inicial (antes de los cinco años).

26% de los niños ha sufrido trato violento por parte de sus profesores. Esto incluye: golpes, insultos, burlas y restricciones de salida al recreo. 

Golpe a la educación intercultural: 382 escuelas fueron cerradas durante el anterior Gobierno, entre 2013 y 2016. Hay déficit de docentes, materiales e infraestructura. 

Ausencia de una entidad nacional dedicada exclusivamente a la protección de la niñez. 

No existen datos sobre niños víctimas de trata. 

La cifra de adolescentes casados o en unión libre se incrementó del 2% al 3% entre 2012 y 2016. En el caso de los niños montuvios, la cifra llega al 6% y en el caso de los indígenas y negros, al 4%.

Trabajo infantil: 8% de los menores de entre 5 y 17 años trabaja. La cifra se dispara al 26% entre los indígenas. 
 
No existen datos sobre niñez en situación de migración. 

3 de cada 10 niños son víctimas de maltrato por parte de sus padres o sus cuidadores. Entre niños de 5 a 11 años la cifra llega al 42%; y entre los niños de 12 a 17 años, llega al 19%.

La presencia de redes de trata de personas exacerba la violencia, incluso por medios electrónicos. (Diario La Hora)

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