La deuda heredada consigue un respiro

Es una de las cargas más pesadas que dejó el expresidente Rafael Correa. Durante su gobierno se acumuló una deuda de 3.600 millones de dólares con la estatal Petroamazonas. La mayor extractora de crudo en el país tenía proveedores y socios reclamando por recursos que el Ministerio de Finanzas no entregó desde 2013. Ahora, el pendiente del Ejecutivo por pagar no supera los 600 millones de dólares y el monto se liquidará, según la oferta oficial, hasta diciembre.

Desde 2017, el Gobierno de Lenín Moreno asumió la deuda y ofreció desembolsos inmediatos. Cada año entregó un excedente del presupuesto a la empresa para reducir el margen de incumplimiento. Richard Martínez, ministro de Economía y Finanzas, aceleró el proceso y desembolsó cerca de 600 millones para la petrolera. Eso, más emisiones de bonos internacionales para el pago a proveedores, acciones administrativas y acuerdos con socios estratégicos, permitió que la empresa pública reduzca sus facturas sin cobrar a un monto manejable. (ver cuadro)

Álex Galárraga, gerente general de Petroamazonas, explicó a EXPRESO que las deudas comenzaron a complicar a la empresa. En 2016, la cantidad de recursos no transferidos llegó a 3.567 millones de dólares. Un dato alarmante si se recuerda que el presupuesto de toda la estatal, en 2018, fue de 2.671 millones de dólares.

El gerente explicó que con los pagos actualizados se puede cumplir con proveedores -afirmó que ya no hay retrasos- y desarrollar nuevos proyectos con mayor tecnología. Además, resaltó, se puede invertir en mecanismos más modernos de extracción para reducir el daño ambiental.

Un caso emblemático es la producción de crudo en el parque natural Yasuní. En este año iniciará la construcción de dos plataformas en el campo Ishpingo para continuar con la extracción de petróleo.

Petroamazonas y el Ministerio del Ambiente mantienen reuniones semanales para garantizar el trabajo con el menor impacto posible. La cartera de Estado otorgó la licencia ambiental para las dos plataformas porque están fuera de la zona de amortiguamiento que exige la normativa ambiental. Si Petroamazonas desea extraer crudo de dicha zona, estableció el Ministerio, deberá reforzar los mecanismos de seguridad y protección.

La petrolera, al menos hasta 2020, no se plantea entrar en la zona. (Diario Expreso)

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