Adiós a la Unasur y a la estatua de Kirchner

Con las migajas que Ecuador fue dejando en el último año respecto a su opinión sobre Unasur, el anuncio de anoche del presidente Lenín Moreno resultó más bien una confirmación de algo que ya se esperaba. Ecuador deja el bloque de integración suramericana, suspende la aplicación del Tratado de Unasur e interrumpirá sus aportaciones al presupuesto.

Nada nuevo frente a lo que ya han hecho seis de los 12 integrantes de la unión. Ecuador, por tanto, sigue la senda de Colombia, Chile, Argentina, Brasil, Perú y Paraguay, que fueron distanciándose de Unasur -ahora bajo la presidencia pro-témpore de Bolivia- a la par que intensificaban sus posiciones contra el régimen de Nicolás Maduro.

Con el anuncio de la salida oficial, Moreno se alinea con esa media docena de países que ya buscan una alternativa que represente la integración de América del Sur, lejos de la corriente de izquierdas que rigió en el continente y en el país en la última década.

“Unasur se transformó en una plataforma política que destruyó el sueño de integración que nos vendieron”, arrancó Moreno su cadena televisada. “Unasur entró en un final sin retorno: desde hace un año, la mitad de los Estados miembros ni participan ni contribuyen”, recordó. “Y, ¿saben por qué? Porque algunos mandatarios irresponsables se encapricharon por nombrar a sus amigos a la Secretaría General -que lleva dos años sin titular- nuevamente replicando los peores vicios del socialismo del siglo XXI”, remató.

Ya en enero, el canciller José Valencia dio unas declaraciones que alumbraban la nueva senda que estaba por tomar Ecuador en su relación con los socios del sur. Dijo, entonces, que era más importante la integración de los países que “cualquier membrete”, en referencia a la alternativa que trabajaban Chile y Colombia -que dejaron Unasur en agosto del año pasado por su “complicidad con la dictadura venezolana”- para crear un nuevo bloque llamado Prosur.

Ese nuevo organismo podría experimentar el impulso definitivo en las próximas semanas cuando se celebre una reunión en Chile a la que acudirá el presidente Moreno, según ha sabido EXPRESO, atendiendo a la invitación de su homólogo chileno, Sebastián Piñera.

No sorprende que Ecuador se ponga al día en su desadhesión al grupo cuando ha venido distanciándose de Venezuela paulatinamente hasta que el pasado octubre expulsó a la embajadora venezolana en Quito y en los últimos dos meses no solo ha reconocido sino recibido al presidente interino Juan Guaidó. No obstante, Moreno no hizo mención al régimen de Nicolás Maduro entre sus explicaciones sobre el adiós a la Unasur, sino a una esterilidad de sus actividades. “Ecuador está comprometido con la integración regional, pero con una integración que funcione, que efectivamente integre países y pueblos”, resumió al final de su comunicado. Antes había mencionado la necesidad de trabajar conjuntamente en la cooperación económica, la prevención de desastres naturales, la seguridad y defensa, la gobernabilidad democrática o la infraestructura e interconexión, entre otros.

Pero uno de los puntos de mayor escozor con los que se justifica la decisión es el despilfarro de dinero por parte del Gobierno anterior. El presidente se acordó de los 40 millones de dólares que costó el edificio de la Mitad del Mundo, en Quito, y que fue donado como sede del bloque suramericano. “En lugar de destinar tanta plata a los jubilados, a los niños para educación, lo pusieron en un edificio que hace oda al despilfarro”. Y que está coronado por una estatua en honor el fallecido expresidente argentino Néstor Kirchner que ahora, según la nueva tendencia política nacional, afea Quito y la imagen del país.

“Como los legítimos dueños, hemos pedido la reversión al Ecuador del edificio sede; por supuesto, con absoluto respeto a los procedimientos en derecho, aplicables al caso, como siempre hemos actuado”, adelantó Moreno, que también dispuso retirar la estatua de Néstor Kirchner, pues “él no representa los valores y la ética de nuestros pueblos”. “Sudamérica tiene una pléyade de héroes y próceres que sí nos representan”, apostilló.

De concretarse la recuperación del edificio de la Unasur, el Gobierno se lo entregará a la Universidad Indígena del Ecuador como prometió en julio del año pasado.

Cancillería

Reunión estéril

“Apreciamos la convocatoria de la presidencia pro-témpore a la reunión de consultas de cancilleres en Santa Cruz, el 14 de los corrientes. Sin embargo, en vista que más de la mitad de los miembros de Unasur han expresado que no participarán, sentimos que esa reunión no tiene perspectivas de entregar resultados viables y que, por tanto, se deben explorar nuevas alternativas”, recogía la carta de Cancillería a Unasur. (Diario Expreso)

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