Campaña de propuestas e indecisión

Una campaña intensa. Las calles de Guayaquil se mantuvieron calientes durante 45 días que terminan hoy a la medianoche cuando llegará un periodo de silencio, luego de tanta algarabía electoral. Dos días de reflexión, de calma para pensar el voto y llegar al próximo domingo con una decisión tomada.

El excesivo número de candidatos fue la tónica de estas elecciones. Diecisiete caras. Un número histórico de postulantes, por lo menos en los últimos nueve procesos electorales seccionales en la ciudad puerto, que se disputarán la Alcaldía. Con esta novedad empezó la campaña electoral, el 5 de febrero pasado, no solo en Guayaquil sino a nivel nacional.

Los 81.278 candidatos en todo el país vislumbraban lo complicado de un proceso electoral, sobre todo para los votantes, principales víctimas de un bombardeo de propuestas, de nombres, de colores, de listas, de alianzas, de todo, para llegar a este momento y, probablemente, todavía integrar el universo de indecisos.

El ataque fue por todos los frentes. Las estaciones de radio, durante estos últimos días de campaña, estuvieron abarrotadas de cuñas propagandísticas ventilando nombres y números de listas, muchos desconocidos para el elector. Afiches por doquier. Una ciudad empapelada con rostros sonrientes y pulgares levantados, complementados con enormes vallas publicitarias que adornan el cielo guayaquileño, en estos días ennegrecidos por el invierno.

Caravanas, caminatas, recorridos puerta a puerta, volanteo y otras estrategias de contacto con el votante ayudaron a esos candidatos a darse a conocer, sumar votos o consolidar su bastión, según los casos.

Llegar a casa luego de una jornada de trabajo no era una garantía de que la campaña no entrara en ella. La televisión fue la ventana de los candidatos a muchos de los hogares guayaquileños. Según el monitoreo de la Corporación Participación Ciudadana, a 11 canales de televisión de alcance nacional, 271 spots de 8 de los 17 candidatos a la Alcaldía de Guayaquil fueron transmitidos desde el 18 de febrero al 10 de marzo.

Otro aspecto que marcó esta campaña fue precisamente el manejo de esas franjas publicitarias que empujaron varios comentarios, decisiones y pusieron en duda el control del uso de esos recursos. El candidato a la Alcaldía de Guayaquil por el movimiento Libertad es Pueblo, Juan Manuel Bermúdez, fue uno de los primeros en denunciar lo que llamó un “negociado” con los recursos del Fondo de Promoción Electoral, al punto de presentar su renuncia al uso de esos espacios en medios de comunicación.

El también aspirante Jorge Villacreses, del movimiento Ecuatoriano Unido, optó por la misma decisión. Así como el postulante Octavio Suárez, por Pachakutik, quien denunció que sus propuestas estaban siendo difundidas en medios de comunicación fuera de Guayaquil. Desde la Junta Electoral del Guayas y la Delegación Electoral se declararon con las manos atadas para actuar de oficio porque la ley no los faculta, sino hasta después de las elecciones cuando se realizarán las auditorías al uso de estos fondos. Las denuncias no trascendieron a más.

Las redes sociales vivieron una campaña adelantada. Un espacio que, con el manto del anonimato, mancha el proceso de insultos a algunos candidatos y de encuestas falsas. Pero no todo es malo. Es un apoyo para los postulantes frente a los escasos recursos de promoción y pocos días de campaña (para algunos) que les permite llegar a un electorado particularmente joven buscando su aprobación con retuits y likes. En este espacio seguramente la campaña buscará cobijo ya que la mano del Consejo Nacional Electoral no llega hasta tan lejos.

El último día. La moneda está en el aire. La que definirá el rumbo de la ciudad. (Diario Expreso)

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