Temor latente luego de desplome de vivienda en el centro de Guayaquil

La escena de destrucción era similar a las que se podían ver en cantones manabitas asolados por el terremoto del 16 de abril de 2016. Una camioneta doble cabina totalmente aplastada, la mitad de un auto destruido, y sobre estos, pilares y paredes de una casa colapsada.

En las calles Los Ríos y General Gómez, en el centro sur de Guayaquil, un inmueble que debilitado por los sismos, no resistió este sábado un remezón más.

El desplome se registró minutos antes de las 08:30, por efecto del sismo de magnitud 4,3 en la escala de Richter que fue sentido en Guayaquil a las 22:40 del viernes.

Luisa Michalón, residente de las calles Los Ríos y General Gómez, contó que sintió un solo golpe fuerte en las paredes, que su familia pensó que era otro temblor. “Fue un golpe y el estruendo que yo salté de mi cama, salimos corriendo, sin zapatos todos”, relató.

Dos vehículos resultaron afectados por el desplome de la parte frontal de la vivienda de dos pisos. Foto: Ronald Cedeño

La abuela de Luisa dijo que sobre esa edificación ya había una alerta del municipio, y que por ese motivo quienes vivían en esa casa ya se estaban mudando. “El carro de mudanza estaba ayer (el viernes 29) estacionado justamente donde está la camioneta aplastada, ahí con mi esposo les ayudamos a los vecinos a sacar sus cosas, y mire lo que pasó hoy en la mañana. Qué susto más grande”, expresó.

Al sitio llegó personal de la Cruz Roja y de la Corporación para la Seguridad Ciudadana (CSCG) para realizar las inspecciones y chequeos médicos a los afectados. Ellos confirmaron que no había heridos de gravedad.

Lo que sí hubo es mucha gente apenada por las pérdidas materiales y asustadas de que la estructura ceda por completo.

Una conductora lloraba al recordar que casi fue alcanzada por las paredes que cayeron en el desplome. Ella escuchó un estruendo y luego se vio llena de polvo.

La parte trasera de su auto quedó inservible.

“Venía de dejar a mi hija en su vacacional, ni siquiera es que estaba parqueada, iba rodando, y fue de un momento a otro”, lamentó ella quien no podía ni hablar de los nervios.

En el lugar solicitaron que se haga la remoción completa de esa estructura, pues temen la destrucción de casas aledañas en un nuevo desplome. 

30

estructuras

Fueron prohibidas para habitar según revisiones que realizaron técnicos del municipio luego de sismos. (Diario El Universo)

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