No al chantaje de Assange

Nunca había visto un Gobierno tan débil, que se deja vilipendiar, burlar, desafiar, por su propio asilado, a quien protege contra la justicia internacional. Un asilado que demanda al país protector ante sus propios tribunales y ante los internacionales; que lo acusa de querer entregarlo a los Estados Unidos a cambio de una reducción de la deuda externa; que mediante su organización WikiLeaks difunde mundialmente unos llamados INA papers para desprestigiar al presidente de Ecuador, y anuncia que empieza a investigar la corrupción de este. ¿Y cuál es la respuesta? Una tímida protesta del presidente por violación de su intimidad; igual cosa hace la Asamblea. Pero, hasta el momento de escribir estas líneas no se ha producido la única respuesta de dignidad que corresponde: cancelar el asilo y expulsar al ingrato. Si el Gobierno no lo hace, la comunidad internacional y nosotros los ciudadanos ecuatorianos pensaremos que no se lo expulsa por temor a todo lo que sabe Assange.

Condenamos el hackeo, pero el contenido de los mensajes por las redes sociales ya no se puede recoger, aparte de que no han sido negados los concernientes a la intimidad familiar.

Los cursis discursos en la Asamblea habrán redoblado la curiosidad por conocer lo publicado por WikiLeaks. Todo esto me recuerda el célebre escándalo del ‘Collar de la Reina’ que, durante la Revolución francesa, contribuyó enormemente al derrumbamiento de la monarquía e incentivó el odio hacia la reina María Antonieta, que al final fue guillotinada. La reina era inocente en el caso, y por eso, indignada –sin pensar en las consecuencias de su precipitación–, pidió que se juzgue a los autores de este atentado contra su honra. Pero como la reina, a quien se bautizó con el apodo de Madame Déficit, había despilfarrado tanto, edificado palacios, y como ‘Reina de la Moda’ compraba deslumbrantes joyas, cientos de sombreros, sus vestidos eran los más llamativos, costosos y elegantes, el principal acusado fue absuelto por el Parlamento y eso significó la condena moral a María Antonieta. Como en el caso del collar, la significación de lo difundido por WikiLeaks, es que ha llamado la atención sobre el lujo en que viven hoy los revolucionarios de ayer. Recuerdo un video en que se veía al presidente Correa cenando con sus cortesanos en el más exclusivo y caro restaurante de París, la Tour de Argent. Eso ven los ecuatorianos, a quienes les abruman con nuevos impuestos, aumentos de los precios de los combustibles, para pagar los despilfarros y robos de la Revolución Ciudadana.

Hay que cambiar nuestra estructura constitucional. El despilfarro tuvo lugar usando como instrumento al Consejo de Participación que designó a contralores, fiscales sometidos a la voluntad presidencial y partícipes del robo. Por eso, varios ciudadanos propugnamos el voto nulo. Hay que eliminar este Consejo y pasar sus funciones a la Asamblea, inicialmente; luego, a un Senado de gente de edad, respetable, que nos vuelva al orden, como bajo las antiguas constituciones, cuyos beneficios los apreciamos hace años. El presidente debe convocar a una consulta popular; si no lo hace recogeremos firmas, liderados por Julio César Trujillo. (Mauricio Gándara – Diario El Universo) Caricatura: Asdrúbal de la Torre

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