El IESS tiene, al menos, tres salidas de escape

Autoridades, afiliados y jubilados coinciden en que el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) atraviesa la etapa más crítica de su historia. El riesgo de quiebra rodea a la entidad que, tal como publicó EXPRESO esta semana, acumula errores financieros, malas decisiones y pésimas proyecciones de sostenibilidad. En lo que no hay coincidencias es en el camino de salida y solución.

La alternativa más comentada, aunque “tergiversada”, según las autoridades del IESS, es el incremento en los años y porcentaje de aporte de los afiliados para acceder al beneficio de jubilación. El dato preocupa porque de los más de tres millones de afiliados al seguro, 2,05 millones tienen menos de 45 años. Es decir, están a 20 años de tener la edad legal para acceder a la jubilación. Cualquier reforma les aplicaría de lleno.

Marco Proaño, integrante de la veeduría que convocó la Contraloría para analizar al IESS, destaca la necesidad de revisar los aportes. Él asegura que el esquema debe ser cíclico y permanente.

El sector privado, sin embargo, no está de acuerdo con la vía, al menos, por ahora. Patricio Alarcón, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, dijo a este Diario, en enero, que un cambio en las reglas laborales podría frenar la inversión privada. Un atentado a la competitividad, aseguró.

En la misma línea están los colectivos de trabajadores. Para ellos, aumentar el aporte de los afiliados empobrecería a la clase obrera. Una mala idea en la coyuntura actual.

En lugar de pensar en más ingresos para el seguro, coinciden los consultados, se debe cambiar el modelo de gestión. Dar más dinero a una entidad que tiene problemas de administración no suena sensato, ratifican.

Por eso, la segunda alternativa es aplicar un sistema mixto para la definición de los aportes. Además, explica el expresidente del Directorio del IESS, Hugo Villacrés, el 40 % del aporte estatal a las jubilaciones debería ser diferenciado para que quienes tengan menos pensión se beneficien más del dinero gubernamental.

Otro punto de coincidencia, al menos parcial, es la tercera vía: una reforma legal integral para la seguridad social que garantice, entre otros factores, alternabilidad en la dirección del seguro social.

Actualmente, la presidencia del directorio está en manos del Gobierno. La Asamblea debate un proyecto para que ese cargo pase periódicamente a trabajadores y empleadores.

Para saber

Estudios

Los informes actuariales del IESS no garantizan sostenibilidad por más allá de 20 años en el fondo de jubilación. Otros fondos aún están en análisis.

Correísmo

EXPRESO publicó, el martes, que las decisiones del expresidente Rafael Correa afectaron en 9.239 millones de dólares al IESS. (Diario Expreso)

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