‘Endoso las muertes de niños con cáncer a los asambleístas’

Wilson Merino llega a tiempo a la entrevista. Viste ropa casual: jeans, zapatos deportivos y un chaleco de invierno. Viste como si estuviera dispuesto a dar una batalla. Y es que en los últimos días su nombre ha sonado fuerte en las redes sociales luego de que ‘regañara’ al Pleno de la Asamblea en su propia ‘cara’. 

Ese día, Merino, de pie tras el atril, les dijo a los asambleístas: “Los siete años que se han tomado para debatir el Código de la Salud nos han costado a todos los ciudadanos. Mientras ustedes están preocupados por los intereses partidistas de sus bancadas, por los ‘INA Papers’, por el ‘Arroz verde’, la ‘langosta’, se diagnostican a diario nuevos casos y mueren miles de pacientes. ¿Cómo no responsabilizar a los legisladores de este drama social? ¿cómo no cuestionar su indeferencia?” 

Fue un regaño que nació de su experiencia al dirigir por 15 años la Fundación Cecilia Rivadeneira y ser el coordinador el Acuerdo Nacional en Contra del Cáncer. 

Mientras bebe un café, Merino revisa su celular sin cesar. Hoy es un día importante, el lanzamiento de la campaña ‘La indiferencia es el cáncer de la sociedad’. 
 

¿Cómo articulan trabajos como el que hace la Fundación con las iniciativas dentro de la Asamblea?
Creo que la clase política se dedica a resolver pugnas de poder y no los problemas reales de la gente. Entre correístas y no correístas tenemos, por ejemplo, a pacientes oncológicos que piden ayuda. A través del acuerdo nacional contra el cáncer, llegamos a la Asamblea mediante un proceso de real participación ciudadana. No le debemos nada a los asambleístas, y ellos no quisieron recibir completo nuestro proyecto de ley.
 

¿Qué tan grave es el cáncer en Ecuador? 
Es la segunda causa de muerte en la sociedad, y para el año 2025, si no tomamos medidas, será la primera. 
 

¿Se ha hecho algo para revertir esto?
Bueno, la Asamblea lleva siete años debatiendo las reformas al Código de la Salud. Siete años que pagan los ciudadanos. Son costos enormes. 
 

¿Cuáles son los tipos de cáncer más comunes en Ecuador? 
Son varios: en los niños la leucemia, en las mujeres el cáncer de seno y en los hombres el de próstata. Y recién tenemos muchos casos de cáncer de pulmón. 
 

¿Cree que al educar a la ciudadanía sobre esta enfermedad, se puede lograr un cambio real? 
Por supuesto, necesitamos que esta democracia representativa empiece a reconocer a una democracia participativa. La democracia directa en nuestro país termina como una quimera. Ahí tenemos a los asambleístas que no reconocen esto. Yo endoso las muertes de los niños con cáncer a los asambleístas, y les endoso también las familias que han pasado de ser clase media a pobres para combatir este problema. 
 

¿Cuánto tiempo tienen ustedes impulsando este proyecto? 
Tenemos tres años. Un proyecto ciudadano, que surgió en territorio. Recogimos 159.000 firmas. 
 

La Asamblea reconoce su trabajo. ¿Por qué ha sido tan difícil entrar en sintonía? 
Sí lo reconocen, pero no es solo la Fundación Cecilia Rivadeneira, otras 18 conforman el acuerdo. Y eso es mucho en un país fragmentado. 
 

También está Solca, organización tradicional en la lucha contra el cáncer, ¿cómo ha sido el trabajo con ellos?  
Solca debe fortalecerse. Y su trabajo es relevante, pero no es suficiente. Solca deja muchos vacíos, y es un absurdo pensar que una sola institución puede resolver un problema tan grande como el cáncer. La responsabilidad no es sólo de Solca, el Ministerio de Salud o de las fundaciones. La responsabilidad es del trabajo articulado que queremos impulsar. 
 

¿Usted caminaría para llegar a una curul de la Asamblea? 
No, creo que hay que rescatar otros espacios de la democracia y trabajar porque la indiferencia deje de ser el cáncer de la sociedad. (Diario La Hora)

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