¿Por qué Lasso da oxígeno al Presidente?

Guillermo Lasso hizo un acuerdo legislativo con el gobierno. Un gesto que causó sorpresa fuera del país, que genera una mayoría en la Asamblea para reformas esenciales y que amplia el margen de gobernabilidad y estabilidad para Lenín Moreno. ¿Cómo lo explica? El líder de CREO responde a 4P. Esta es su primera entrevista tras ese acuerdo.

Para muchos, incluidos los bancos de inversión en el exterior, su actitud resultó sorpresiva. Ud. hizo una alianza legislativa con el gobierno y ha ampliado el margen de gobernabilidad del Presidente. ¿Por qué lo hizo?
Este acuerdo es ético, se ha hecho por escrito y lo que no consta en ese texto, no se ha tratado. Me refiero a temas de carácter partidario o personal, absolutamente para nadie. Diría, modestia aparte, que este es un acuerdo que ha tenido impacto internacional, como usted lo señala. Es la primera vez que veo que un acuerdo parlamentario en Ecuador tiene resonancia internacional. Esto es positivo para todos los ecuatorianos porque implica que habrá más confianza en el desarrollo del país, reducción del riesgo país y la oportunidad de que el gobierno aproveche la reestructuración de la deuda cara con deuda más barata, más conveniente y en mejores plazos.

¿Cómo llegaron al acuerdo legislativo?
Esto se inició con una llamada de la ministra María Paula Romo con quien he tenido la oportunidad de conversar en varias ocasiones. La considero una funcionaria seria, respetable, bien intencionada y preocupada por el bien común. A lo largo de los diálogos tocamos estos diez puntos programáticos que pueden no ser excluyentes. Pero si solo logramos los diez puntos del acuerdo, será un buen avance para el Ecuador.

¿No habló Usted con el presidente Moreno?
El presidente tuvo la amabilidad de conversar conmigo, luego de que las cosas se ejecutaran, para agradecerme. Le dije: no me agradezca, esto lo he hecho por la gobernabilidad del Ecuador porque un país con inestabilidad política no puede lograr prosperidad y, sin ella, es un problema para todos los ecuatorianos. Me llamó el día jueves y tuvimos una conversación muy amable. Él también se encontraba sorprendido con mi actitud y le dije que esto es un compromiso mío con el Ecuador, especialmente para aquellos que no tienen empleo y deben tenerlo. Y eso solo es posible con estabilidad democrática. A muchos les debe sorprender que yo haya influido en el bloque de CREO para este acuerdo y les debe sorprender porque quizá soy el último ecuatoriano que quisiera ayudar a que este gobierno termine su período.

¿Esta fue la primera conversación con el Presidente desde las elecciones de 2017?
He hablado dos veces con él. La primera fue después de mis declaraciones sobre los problemas de la frontera norte y los temas relativos a Guacho. Pedí al bloque y al movimiento CREO que no hiciéramos declaraciones, que cerráramos filas tras el gobierno porque este era un problema de Estado. El presidente me llamó a agradecer. Esa conversación no habrá durado más de tres minutos.

¿Cuándo empezaron los diálogos con la ministra María Paula Romo?
No tengo la fecha exacta pero alrededor de dos o tres meses atrás empezamos a hablar de estos temas que ahora son públicos.

En redes sociales hay votantes suyos que dicen no entender su actitud: critican el acuerdo con el gobierno. ¿Qué les responde?
Respeto esos puntos de vista. En la medida que se vayan produciendo hechos positivos se irá comprendiendo que esta es una apuesta por el Ecuador, por la estabilidad política y la gobernabilidad. Nada mejor para nuestro proyecto político que este gobierno termine el 24 de mayo de 2021. Es importante tener claro que las aventuras políticas del pasado solo trajeron retraso al Ecuador. Por lo tanto, no tengo problema en poner cara a quienes no coinciden conmigo. Pero pienso que un proyecto político, democrático y republicano debe apostar siempre por la estabilidad.

Pero en esta alianza usted hace mayoría en la Asamblea con otros dos bloques. ¿Cree que también ellos tienen tan claro la apuesta que usted dice estar haciendo por la estabilidad política?
No puedo hablar a nombre de ellos. Solo puedo hablar a nombre del movimiento CREO. La ministra del Interior habló con los otros (Integración Nacional y Acción Democrática Independiente). Espero por los ecuatorianos que todos cumplamos y apoyemos los puntos, como por ejemplo reformas legales para limitar determinadas atribuciones del CPCCS. Que, desde nuestro punto de vista, debería desaparecer mediante una consulta popular. Pero si el camino es reformar en la Asamblea sus atribuciones, mediante una reforma o enmienda constitucional, me parece bien.

¿La ministra Romo y usted hablaron de que este acuerdo iba a dar viabilidad a las reformas que el gobierno firmó con el FMI y sin las cuales ese organismo podría suspender su apoyo?     
Muchas de las reformas que constan en el acuerdo programático son reformas que requiere el Ecuador. No el FMI. No los acreedores ni el Banco Mundial. Por ejemplo, en materia de reforma laboral el 60% de la fuerza laboral del país no tiene un empleo formal. Y dentro de ese porcentaje, la gran mayoría son mujeres y jóvenes. Por lo tanto, una reforma laboral que, en primer lugar, garantice los derechos adquiridos de aquellos que sí tienen un trabajo, y abra oportunidades laborales. Ecuador tiene que debatir este tema: el 60% de su fuerza laboral, no tiene un trabajo formal. Por lo tanto, es bueno reformar el código del trabajo sin miedo. Lo voy a decir con las palabras correctas y sin hipocresía: unas reformas laborales para flexibilizar la contratación laboral de quienes no tienen empleo.

¿Qué responde usted a las críticas de aquellos que ven en este acuerdo legislativo, un reparto de troncha más en la Asamblea?
Ya lo dije: respeto el punto de vista, pero en mi opinión ese formato corresponde a la manera de ver la política del pasado. Yo pretendo contribuir con una visión moderna, democrática, republicana en la cual se puede dialogar y llegar a acuerdos muy concretos. Preocuparnos de crear empleo es poner primero a la sociedad. Esa es mi preocupación y la expresé en la campaña electoral. Y me voy a arrogar la representación de esos cerca de 5 millones de ecuatorianos que no tienen un trabajo formal y de aquellos que tienen temor de perder el que tienen.
Estos puntos programáticos (se extiende y evoca la reforma educativa, la situación de la Seguridad Social, la política exterior -elogia el rol del Canciller-) implícitamente pretenden dar una vuelta a Correa y al correísmo. Correa es el pasado, hay que dar vuelta a la página. Hay que mirar el futuro del Ecuador. Y creo que con este acuerdo se plasma esa intención.
En esta primera entrevista, después del acuerdo, quiero decir que estoy cargado de buenas intenciones. Alguien me puede decir que soy ingenuo. Prefiero ser un político ingenuo y no de aquellos políticos expertos que han actuado los últimos 30 ó 40 años en Ecuador y lo único que han dejado es el Ecuador que tenemos. Es hora de actuar con una nueva visión moderna, democrática, republicana: en ella hemos coincidido con la ministra Romo. (4 Pelagatos)

Foto: Twitter de GL

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