La escasez de apoyo vuelve tortuosa la vía a los cambios

Gobernar con poca aceptación ciudadana tiene sus riesgos y más si se avecinan cambios y medidas que implementar. Este es el panorama que afronta el presidente Lenín Moreno, quien empezó sus dos últimos años de la actual gestión con un promedio del 25 % de aceptación ciudadana, cuando empezó con cifras que pasaban el 60 %, por lo que no fue nada complicado, por ejemplo, impulsar una consulta popular que ganó en todas sus preguntas. ¿Ahora qué?

Se viene el Acuerdo Nacional, las reformas laborales, la ejecución o dejar la vía expedita para aplicar las condiciones del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, un camino hacia el futuro como lo dijo en su Informe anual a la Nación, el pasado 24 de mayo.

Para Paulina Recalde, directora de Perfiles de Opinión, esta baja aceptación del presidente frente a este panorama tiene sus riesgos, como que los actores de oposición se den cuenta que es un actor frágil y se procure algún tipo de bloqueo a las medidas en marcha. “No es lo deseable”, replica.

La experta considera que entrar a una fase de ajuste con estas bajas cifras será complicado que el Gobierno genere buenas noticias. Cree que terminará cobijándose en el rédito que genere el Acuerdo Nacional y otros recursos como la lucha contra la corrupción y seguir anclándose en los errores del anterior Gobierno. “Es difícil que vayan a generar un repunte en las cifras”.

El consultor político, Camilo Severino, ve una consecuencia macro: que el Gobierno termine convirtiéndose en uno de transición. Lo dijo en su momento el presidente Moreno, pero esto tiene otras reacciones en el ciudadano. “Que añore al correísmo o que quiera irse a un extremo completamente opuesto. En ambos sentidos hay ciudadanos que buscan certezas”, explica Severino.

Si es así, según el experto, lo que Moreno terminará haciendo es abrir la puerta cada vez más para un nuevo Gobierno que sí brinde las certezas que tanto busca el ciudadano. “Es como un partido de fútbol ya perdido y se espera el próximo para remontarlo”.

No obstante, el presidente ejecutivo de Cedatos, Ángel Polibio Córdova, es más optimista. Si bien cree que afectará al Gobierno entrar a un periodo de cambio con bajas cifras de aceptación, es de los que considera que una medida puede modificar la cifra. “Afecta, sí; pero creo que es una afectación que en cualquier momento cambia con una acción positiva”, precisa. ¿Como cuál? Córdova cree que debe enfocarse en aspectos que preocupan a la ciudadanía como la falta de empleo o intentar revertir la percepción ciudadana de que el país no va por buen camino. (Diario Expreso)

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