Juicio contra asesino de Liliana aplazado cuatro meses, familia reclama

A pesar de que su abogado defensor recibió el viernes anterior la notificación de que el juicio de ayer se suspendía, la familia de Liliana Flores igual acudió al Complejo Judicial Norte de Quito con carteles para exigir justicia. Al parecer, el fin de su lucha se aplazaría hasta el 8 de octubre sin ninguna explicación más que un certificado médico que habría presentado el abogado del presunto asesino.  

Pedro Páez, abogado de los familiares, confirmó que recibió la noticia de la reprogramación por correo electrónico y que ya ha presentado, por escrito, una solicitud dirigida al juez a cargo en la que pide que se considere el día del juzgamiento. Dijo que se estarían afectando principalmente dos aspectos: el acceso a la justicia y la reparación para las víctimas indirectas, en este caso, el hijo de 9 años de Liliana.  

El proceso inició a finales de diciembre y, según Páez, hay los elementos suficientes para dictar una sentencia. Inclusive, los reportes iniciales de los policías que capturaron a Deyvid B. (como se lee) registraron que aceptó el hecho cuando lo detuvieron.  
 

Indignación
Los familiares de Liliana colocaron fotos del chico de 19 años, quien es su primo lejano, junto a la palabra ‘asesino’. Desde la Navidad del año anterior, han acompañado a los padres de la joven que fue violada e incinerada al salir de una fiesta familiar en Piganta, en la parroquia norcentral de Quito, Atahualpa. En medio de la protesta de ayer, Alfonso Flores recordó el día que su hija fue asesinada. Lo contó en voz baja: 

EL DATO
La pena máxima con agravantes para el agresor sería de 34 años.Liliana y su hermana Gloria fueron a un bautizo el 24 de diciembre. A las 04:00 del siguiente día, él fue a buscarla porque siempre le ayudaba a ordeñar sus vacas y no la encontró. Fue a la casa donde la fiesta seguía y, en el camino, vio una llamarada y a Deyvid que salía corriendo con un galón de gasolina. No sospechó. Liliana no estaba y tuvo que ir a trabajar preocupado. En el transcurso del día vio a la Policía en el mismo lugar. Cuando se acercó vio la bota de su hija. Lloró. 
 

El caso
“La justicia le queda debiendo a las víctimas de femicidio y a sus familias”, manifestó María Cristina Almeida, presidenta del colectivo Nina Warmi, ayer durante el plantón. A pesar de que en este caso se está juzgando al responsable por asesinato, la activista sostiene que se trata de un femicidio, pues Liliana fue víctima de violencia sistemática por parte de su primo quien, además, se aprovechaba de que era su familia.

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mujeres han sido asesinadas por crímenes de odio en lo que va del año.Explicó que se podría seguir un proceso por femicidio, pero que no sería la mejor estrategia, porque es difícil de comprobar y los juicios tardan más tiempo. Para ella, era muy importante la presencia de los familiares en las inmediaciones del Complejo Judicial para que las autoridades vean que están pendientes.

De su experiencia en el colectivo, ha notado que los procesos de justicia tardan entre uno y dos años. Dependen de las audiencias y las veces que se aplazan. “Es un proceso desgastante para los familiares”, mencionó. (Diario La Hora) 

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