El rastro imposible de Patricia Wulf, la mujer que acusa a Plácido Domingo

Es habitual que las cantantes de ópera no revelen su edad en sus biografías. Lo raro es que una mezzo que ha compartido escenario con Mirella Freni y Plácido Domingo en la Ópera de Washington no enumere en Wikipedia sus gestas líricas. Sobre todo si tenemos en cuenta que su nombre genera hoy casi cinco millones de resultados en Google. Todo el mundo quiere saber quién es Patricia Wulf, una de las nueve mujeres que han acusado a Plácido Domingo de acoso sexual en un reportaje de la agencia de noticias estadounidense Associated Press. Ella es la única que ha dado un paso al frente sin esconder su nombre. Pero ¿quién es Patricia Wulf?

No hay rastro de su actividad profesional en OperaBase (el IMDb de la lírica) ni un solo disco en Amazon que atestigüe su trayectoria. Todo cuanto sabemos de ella queda resumido en un post de «2 minutos de lectura» publicado hace un año en la escuela de música M4Arts de Washington DC, donde, al parecer, imparte clases de canto. Allí ni siquiera aparece como Patricia Wulf, sino como «Patricia W*». El asterisco, como lanza en ristre del movimiento #MeToo, bien podría remitir a las Cinco W del periodismo: what (qué), who (quién), where(dónde), when (cuándo) y why (por qué). De momento, todo son interrogantes.

Sabemos que Patricia Wulf debutó como soprano en el papel de Mimí de La Bohème a lo largo de toda la costa este (desde Maine hasta Florida) y que poco después dio el salto a la tesitura de mezzo, primero como Papagena en La flauta mágicay más tarde como la Musetta de Puccini. En los años 90 le llegó su gran oportunidad a instancias de la Ópera de Washington: varias funciones de Fedora de la mano de Mirella Freni y otra tantas de Don Carlo junto a Plácido Domingo, al que ahora denuncia. «No tengo ninguna duda de que eso era acoso», se sinceraba la mezzo. «Yo estaba siendo acosada. Él quería que fuera a su casa y no a la mía. Quería que me fuera con él esa noche».

Wulf no aporta más detalles, pero del contenido del artículo se desprende que aquel episodio con Domingo pudo haber tenido un efecto negativo en su carrera como cantante. Aunque estuvo en activo al menos hasta el año 2002 (cuando ofreció un concierto en solitario en el Kennedy Center de Washington), su actividad a partir de entonces queda constreñida a compañías menores y teatros de segunda, como las casas de ópera de Carolina, Baltimore, Piedmont, Indiana y Sarasota, donde llegó a estrenar una ópera para niños. También ofreció recitales benéficos en solitario para ayudar a madres solteras a completar su formación universitaria.

Fuente: www.elmundo.es

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