Marta Ornelas, la mujer que sacrificó su carrera para estar al lado de Plácido Domingo

Tenor Placido Domingo and Marta Ornelas attending Vanity Fair Personality of Year Awards 2015, in Madrid, on Monday 16th November, 2015.

Seguramente para Marta Ornelas (84), la mujer que ha compartido 56 años de matrimonio con Plácido Domingo, (79) este verano de 2019 esté siendo el peor de su vida. Tras hacerse público en julio el calvario que ha vivido con dos de sus hijos, José, del primer matrimonio del tenor, y Plácido Jr. y varios de sus nietos atrapados por la iglesia de la Cienciología, ahora la agencia Asociated Press acaba de destapar un gran escándalo en línea con el movimiento #metoo que apunta de lleno al tenor español.

Según dicho medio, nueve mujeres, ocho cantantes y una bailarina, casi todas anónimas pues la única que da la cara es la mezzosoprano Patricia Wulf han revelado que sufrieron supuesto acoso sexual por parte de Plácido Domingo. Quien, según la información publicada, presionó a sus presuntas víctimas, jóvenes en los inicios de su carrera profesional, para que mantuvieran relaciones con él a cambio de contratos, llegando a castigar profesionalmente a quienes se negaban. Los hechos se remontan a los años 80 y al parecer se prolongaron durante tres décadas. Domingo, aunque califica las acusaciones de «inexactas», ha declarado que «las reglas y valores por las que hoy nos medimos son muy distintos de los que eran en el pasado» asegurando también que «es doloroso oír que he podido molestar a alguien».

Un auténtico golpe bajo para una mujer como Marta Ornelas que abandonó su prometedora carrera musical para dedicarse de lleno a Plácido y a sus hijos. En el programa En tu casa o en la mía de Bertín Osborne aseguró: «Le dije a mi marido que no podía ser madre, esposa suya y cantar todo a la vez. Me di cuenta de la envergadura de la carrera de Plácido» aseguró.

Se conocieron en el conservatorio de México, cuando Marta ya era una prometedora soprano, e incluso había ganado el concurso de cantante mexicana del año. El propio tenor ha relatado: «Cuando se produjo el flechazo, ella cantaba ópera y yo Zarzuela, llegaba conduciendo un automóvil Mercury y era la niña bonita. Triunfó antes que yo, pero dejó su carrera cuando se quedó embarazada de nuestro hijo Plácido. Tenía unas facultades extraordinarias, fue un tremendo sacrificio el suyo».

Plácido no era entonces ninguna perita en dulce, ya que trataba de abrirse camino en la música y vivía con una tía suya en México, donde llegó con 18 años en 1949. Mientras sus padres, cantantes de Zarzuela, permanecían en España, aunque posteriormente también emigraron al país azteca. Además pese a sus pocos años tenía ya a sus espaldas el lastre de un matrimonio fracasado y un hijo, José, pues se había casado por vez primera con solo 16 años, en 1957 con la pianista Ana María Cue, de la que se divorció un año después. Por eso reconoce que no fue fácil conquistar a Marta y aún menos a su suegra «En aquella época un chico que se casa con 16 años y se divorcia al año siguiente con un hijo, no era ninguna ganga».

Cuando tuvo lugar el enlace, el tenor tenía 21 años y su esposa 26 y en el 65 nació su primogénito, Plácido Jr. y tres años después, Álvaro. Fueron años complicados, que obligaron a la pareja a residir en distintas partes del mundo: Israel, Nueva Jersey, Nueva York… Una de las épocas más difíciles fue cuando se instalaron en Barcelona, donde vivieron 8 años, siendo sus hijos aún muy pequeños, pues la mitad del tiempo Marta, que ya había abandonado su carrera, se lo pasaba sola con sus hijos, mientras el cantante despuntaba hacia el éxito y permanecía casi todo el tiempo en Viena o en Londres.

Pese a que los hijos crecieron, Marta jamás se replanteó retomar su carrera en la ópera, aunque si llegó a dirigir tras el escenario Sansón y Dalila en el teatro de la ópera de Puerto Rico en 1991 y al año siguiente Tosca en el sevillano teatro de La Maestranza.

El escándalo que ahora ha salpicado de lleno al matrimonio ha causado gran sorpresa, ya que se les consideraba una pareja muy unida e incluso el tenor siempre se ha deshecho en elogios hacia su esposa, a la que considera su guía y su inspiración y de la que reconoce haber aprendido mucho a la hora de estar sobre un escenario. También ha alabado siempre el gran sacrificio que hizo al abandonarlo todo por él, aunque la propia Marta siempre sostuvo que está muy satisfecha de haberlo hecho. Queda por ver cómo este escándalo afectará al matrimonio y si Marta Ornelas seguirá convencida, como hasta ahora, de que su gran sacrificio le ha compensado.

Fuente: www.elmundo.es

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *