Pese al frío, los casos de gripe no aumentan

Carlos Macías vive en la ciudadela Alborada y solo en agosto pasado, de los 31 días del mes, pasó con gripe al menos 21. “Me enfermé dos veces, solo pasé estornudando. Es horrible. Ayer me empecé a sentir mal de nuevo”, cuenta a EXPRESO mientras espera ser atendido en un centro médico de La Garzota.

Macías, quien por el frío de Guayaquil, cuyas temperaturas, como lo publicó EXPRESO ayer, alcanzan hasta los 18 grados centígrados, permanece forrado con una chompa de lana, precisa que en su casa, tanto su esposa como sus dos hijos han caído con el virus, que según le diagnosticaron la última vez, responde a una gripe estacional.

En la ciudad, asimismo, hay otras decenas de personas que reportan estar igual que él, estornudando y con un leve dolor de garganta. Sin embargo, según reflejan las cifras del Ministerio de Salud Pública (MSP), los casos gripales en la zona 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón) son menores a los del año anterior.

De hecho, comparando el mes de julio de este año con el anterior, se observa que hay una reducción de 3.000: el 2018, hubo 7.350 y este, 4.106; que son cifras que, en promedio, explica el epidemiólogo de la zona 8, Luis Rodríguez, son las mismas de agosto.

Según Rodríguez, esta reducción no necesariamente responde a la variabilidad climática que, advierte, es uno de los principales factores que juegan en el incremento o no de los virus estacionales”, sino al hecho de que no todos los casos hayan sido diagnosticados, debido a que este tipo de gripe tampoco refleja sintomatología en todos los pacientes.

“Es posible que haya muchas otras personas infectadas por el virus, pero que no representen molestias porque, repito, pueden ser tratadas incluso con medicamentos caseros. El virus no es agresivo, es similar al del año anterior”. De hecho, agrega, quienes lo han desarrollado son quienes integran los grupos vulnerables. Entre ellos, los menores de 5 años y los adultos mayores de 65.

Para el presidente de la Federación Médica Ecuatoriana, Ernesto Carrasco, sin embargo, que los casos se hayan reducido está ligado más al hecho de que el proceso de vacunación, que anualmente el MSP ejecuta, está surgiendo efecto. No obstante, hace hincapié en otros virus como la AH2N3, que según las estadísticas oficiales -analizando los seis primeros meses del año- pasaron de 3 casos en el 2018 a 42 este año.

“Todavía no hay epidemia y ojalá que la situación se mantenga”. El problema con esta influenza, que es similar a la AH1N1, es decir, que se complica si no es tratada a tiempo, explica, radica en que “todavía en el país no existe una vacuna para tratarla”.

“La severidad del cuadro está en la defensa del cuerpo. ¿Qué quiero decir con esto? Que si no hay anticuerpos, los síntomas serán más agresivos, lo que podría desencadenar incluso en una neumonía”, sostiene.

Al respecto Rodríguez, quien advierte que este tipo de influenza circula en el país desde el 2017, asegura que las vacunas que aplican contra la AH1N1 la cubren también.

“Los cuadros se complican cuando un paciente padece otro tipo de patología crítica, como fue el caso del paciente que falleció hace poco con AH1N1”, agregó, detallando además que desde los últimos tres casos identificados con este virus hace dos semanas, no se han reportado más.

En Guayaquil, sin embargo, ciudadanos como Macías temen que por, la repetición de los síntomas, ahora puedan padecer una patología diferente. “Ando pendiente de todo. No quiero desarrollar algo grave…”.

El doctor en Medicina General, Patricio Palacios, explica que debido al clima eso puede pasar. “Una gripe estacional bien o mal tratada puede afectar al mismo paciente una y otra vez, más aún si en tu entorno hay otros que la tienen y la temperatura de la ciudad no cambia”, aclara, haciendo énfasis, sin embargo, en que debido a los casos de influenza reportados es necesario confirmar el diagnóstico. (Diario Expreso)

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