“La convocatoria para una nueva refinería no tiene pies ni cabeza”

El sector petrolero fue el eje de la corrupción durante el gobierno del expresidente Rafael Correa. Ahora, aunque con cambios, el escenario no varía mucho y las irregularidades todavía pesan. En refinación, por ejemplo, hay alarmas que llaman la atención de expertos y exministros como Fernando Santos Alvite. Él conversó con EXPRESO sobre las propuestas del gobierno de Lenín Moreno de concesionar la Refinería de Esmeraldas y, a la par, construir una nueva planta con inversión privada.

– ¿Cuál es el estado de la refinación del país? El productor de petróleo sigue siendo un importador de derivados.

– El Ecuador está muy atrasado en temas de refinación pese a ser un productor de crudo. Solo se refina una pequeña parte de los productos que consume y aún depende en gran medida de la importación de derivados. Algo similar al cacao: exportamos cacao e importamos chocolate.

– ¿Qué podemos hacer?

– La refinadora de Shushufindi es pequeña y sirve en la Amazonía. Esa puede ser reparada. La refinadora de la Península tiene 80 años y está en muy mal estado, sin embargo, el problema central es la Refinería de Esmeraldas. Está peor pese al fuerte gasto en la planta. De 100 barriles que entran, solo 40 son de productos limpios y 60 son de residuo que no se usa en el país. Eso podría reutilizarse y tratarse para que sea útil para el consumo local. Se ahorraría gastos por importación. Además, aún reparando Esmeraldas el país seguiría teniendo la necesidad de importar derivados.

– ¿Entonces sí se justifica la construcción de una nueva refinería en Ecuador?

– Sí. Una refinería de unos 200.000 barriles de crudo procesados al día. El concepto del gobierno anterior de mejorar Esmeraldas y construir una nueva planta era muy sensato, el problema es que tras el telón de buenas intenciones se ocultó corrupción. Esos proyectos sirvieron solo para robarse dinero. Pero la necesidad existe.

– ¿La refinería de Esmeraldas sigue teniendo problemas pese a las últimas reparaciones hechas este año?

– Está en pésimo estado. En el gobierno anterior compraron equipos ‘a tontas’ que no sirven con la maquinaria instalada. Absolutamente todo lo hicieron mal en la falsa repotenciación. Se botó la plata que benefició solo a los corruptos.

– ¿Y la última reparación que hizo el actual gobierno?

– Es una mano de gato para que no explote la planta FCC de la refinería. Es la planta principal. Muy bien hecho, pero se puede volver a dañar. Quizás la prioridad de Esmeraldas debe ser frenar la contaminación. El producto que sale de la refinería tiene 500 partes por millón de contaminantes, la norma internacional es de máximo diez partes por millón. Hay una urgencia de inversión para remediar el impacto ambiental.

– ¿Es verdad que se está envenenando a la población de Esmeraldas?

– Se está envenenando, pero se le envenena desde hace varios años. Coincido con eso.

– ¿Entonces tienen sentido las propuestas de nuevas obras de refinación que hace el gobierno? Hay contradicción entre los integrantes del gabinete al respecto.

– Hay que hacer procesos con licitaciones serias y transparentes, pero los mensajes del gobierno actual son confusos. Sobre el mejoramiento de la Refinería de Esmeraldas debería llamarse a una licitación y eso no se ha hecho. Que vengan compañías serias.

– ¿Y sobre una nueva refinería con capital 100 % privado?

– Súbitamente el Ministerio de Energía tiene en su página web una invitación para que se haga una nueva refinería en la Costa por 6.000 millones de dólares. Este anuncio no tiene ni pies ni cabeza. Es un paso en falso porque el ministro Carlos Pérez dijo que para esa refinería no se garantiza ni el crudo ni la compra de derivados. Entonces, ¿por qué hacer una refinería en Ecuador? Lo interesante del país es que tiene crudo y tiene mercado. Eso impide que la propuesta se mire seriamente. En segundo lugar, la convocatoria es tan escueta que una compra de teléfonos celulares para el sector público tiene más información. Lo más grave es que se pide la línea de crédito de un banco aprobada.

– ¿Qué banco puede prestar 6.000 millones de dólares sin información específica?

– Si un refinador va a un banquero y le dice ‘quiero que me preste 6.000 millones para hacer una planta en no sé dónde, con qué características ni de dónde voy a obtener el crudo. No sé a quién voy a vender el producto ni las condiciones sociales o ambientales de la zona’, el banquero le va a decir que primero vaya al psiquiatra. La convocatoria desprestigia al Ecuador.

– ¿Esto sucede porque el gobierno es ingenuo o hay otro afán?

– Parecería que ya tenían el candidato y esto es una especie de pantomima de licitación sabiendo que nadie la va a tomar en serio. Si el gobierno saca del sombrero un refinador, el país va a decir que es una farsa que no se puede permitir. Yo creo que esta licitación hay que rectificarla y hacerla bien. El texto actual mueve a risa.

– Se presentó a un supuesto inversor que tiene interés en la nueva refinería pero, según información mexicana, su seriedad ha sido cuestionada por anomalías en ese país.

– Es pública la información de que se tomaron el nombre de una empresa alemana para ofrecer servicios para la construcción de la refinería Dos Bocas, en México. Pero lo más sospechoso es que hubo un interesado presentado por autoridades del gobierno de Lenín Moreno antes de que haya Decreto Ejecutivo o el anuncio de una refinería. No hay que dejarse impresionar por personas que ofrecen maravillas.

– También hay interés de KBR para operar la refinería de Esmeraldas. ¿Esa propuesta es más seria y real?

– KBR es el principal constructor de refinerías en el mundo. A mí me parecería espectacular porque son empresas que limpiarían la imagen del país luego de diez años de negocios rodeados de corrupción.

– Para eso también se necesita de una política petrolera que, al menos a simple vista, no existe.

– No hay un plan del sector. Todo es a la deriva. Veo que el Ministerio de Energía se asustó de la reacción social y dejó de publicar nuevos campos de exploración. Se abandonó el deseo de incrementar la producción y en refinación se sigue operando mal. Petroecuador, en el gobierno anterior, se convirtió en una cueva de ladrones y hasta ahora hay cinco presos pero ellos no actuaron solos. ¿Y el resto? Sigue ahí y está esperando nuevos contratos. El Ministerio está en manos de un buen hombre. Carlos Pérez es serio y conoce el tema. Petroecuador está en manos de un buen técnico: Pablo Flores. Pero dos golondrinas no hacen verano. Hay que limpiar la corrupción y darle un nuevo rumbo al sector petrolero.

Frases

“Dos golondrinas no hacen verano [Carlos Pérez y Pablo Flores]. Hay que limpiar la corrupción y darle un nuevo rumbo al sector petrolero”.

“La convocatoria de inversión es tan escueta que una compra de teléfonos celulares para el sector público tiene más información”.

“Parecería que ya tenían el candidato y esto es una especie de pantomima de licitación sabiendo que nadie la va a tomar en serio”. (Diario Expreso)

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