Migración venezolana: la sombra de la depresión cruza fronteras

“Viniendo de una tierra de dificultades, era imposible no sentir optimismo ante cada detalle de la vida diaria: alimentos, transporte, oportunidad laboral. Así me dijesen que Ecuador estaba en crisis, yo solo veía un paraíso de opciones, crisis era Venezuela”, dice Kiara Delzo, “pero el miedo era la otra cara de la moneda. El miedo a no ser lo suficientemente valiente para iniciar todo desde cero”.  

A pesar de que Delzo llegó a Quito hace tres años y medio, el recuerdo de su calle, de sus vecinos e inclusive del lenguaje de su gente sigue siendo lo que más extraña. La fundadora del proyecto ‘Nutre tu ser’, tienda en línea, comenta que los demás miembros de su familia también migraron. 

Se encuentran en Perú y eso le hace sentir más tranquila, pero en un punto, ella y su pareja tuvieron que buscar apoyo psicológico para superar lo que dejaron atrás. “Por más tiempo que pase para los demás sigues siendo extranjero”, comenta David Moreno, quien dice que tuvo que acostumbrarse a una realidad distinta y que lo más difícil fue dejar a su madre. 

Esos sentimientos, en palabras de la psicopedagoga Cynthia Díaz, están relacionados con algo que se conoce como “dolor o duelo migratorio”. La especialista, quien también es venezolana, ha atendido, en un año, a más de 40 de sus compatriotas, de todas las edades, con cuadros de depresión que, en algunos casos, han llegado hasta intentos de suicidio. 

Problemática
Según Díaz, la situación actual es muy compleja y nadie tiene la clave para superar los retos porque cada persona es diferente. Sin embargo, menciona que al acudir con un experto, se puede tener herramientas para afrontar los cambios que se dan en todas las migraciones. 

Ella ha colaborado con la Asociación Civil Venezuela en Ecuador para atender a quienes necesitan ayuda y, señala, que otro de los factores que los afecta son los cambios en las políticas migratorias en los países de la región, porque los costos elevados de los documentos aumentan la preocupación por quienes aún siguen en Venezuela e intentan salir.

EL DATO
Según Acnur, el número de venezolanos que salieron de su país llegó a 4 millones este año. De acuerdo con la Asociación para la que colabora, en medio año, al menos 200 personas han solicitado atención en áreas de la salud mental. En un panorama en el que empieza a hablarse de nuevos conceptos, como los “depresivos sonrientes”, Díaz comenta que algunos casos ya no solo requieren terapia sino tratamiento psiquiátrico. 

También la atención por rango etario es distinta y se manifiesta con conductas violentas y problemas conductuales en los niños. Sobre este segmento, la fundación Chamos Venezolanos Ecuador realizó una investigación, en conjunto con la pediatra Isabel Jaramillo, y determinó que en un grupo de cerca de 100 menores, el 27,8% presentó depresión, de ellos 2,8% en grado severo; 8,3% moderado y 16,7% leve. Además, 58,3% presentó trastorno de ansiedad relacionado con el abandono de los estudios.

Apoyo
Estrategias como colocar música originaria de Venezuela o tener dispositivos de comunicación disponibles para los recién llegados en los puntos de atención migratoria, han servido en los programas que desarrolla la Cruz Roja Ecuatoriana en las fronteras. Jorge Jaramillo, técnico nacional de Apoyo Psicosocial de la institución, explica que lo más importante es que la acogida a los migrantes sea positiva, pues ellos llegan ya en condiciones difíciles que sufrieron desde su país.

En su experiencia, hay mucha gente que, por las dificultades del camino, olvida las razones por las que migró y se queda en una especie de sin sentido que agrava su situación. Por eso, uno de los retos también es ayudarles a que recuperen sus metas y sus proyectos de vida. Entre las 40.691 atenciones de apoyo psicosocial que ha brindado la entidad, están mayormente atenciones en crisis emocional evidente. 

Las diferencias, además, se dan entre géneros, pues se ha identificado que en la frontera norte se atiende a más hombres y en la frontera sur a más mujeres. Según Jaramillo, es importante que los programas se enfoquen en los niños y no solo en los adultos, pues ellos llegan muy afectados y necesitan que haya espacios lúdicos y de expresión que los ayuden a contener las emociones. (Diario La Hora)

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Contactos

Asociación Civil Venezuela en Ecuador
°  Página: www.venezuelaenecuador.com
°  Correo: info@venezuelaenecuador.com
°  Teléfono: 0987472124  

Chamos Venezolanos Ecuador
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