Los ‘Rayados’ tumban a otro gigante

“Cuanto más difícil, mayor es la sensación de victoria”. Esta es una de las frases del brasileño Pelé y hoy calza perfecto con la clasificación de Independiente del Valle a la final de la Copa Sudamericana, que se disputará en Paraguay.

Un verdadero ambiente de fiesta se vivió en el Olímpico Atahualpa. Con juegos pirotécnicos, Independiente del Valle dio la bienvenida a la afición que acudió al escenario deportivo y, por supuesto, recibió a su rival en un partido que era el principio de una historia más para el club de Sangolquí. Volver a disputar con partido internacional con tanto peso en el ‘Coloso del Batán’, sin duda, trajo más de un recuerdo a quienes acompañaron en aquel 2016 a los ‘Rayados’ y a los jugadores. Y no solo a aquellos que aún defienden la ‘negriazul’, pues Junior Sornoza, quien ahora estaba del otro lado de la cancha, mantenía una expresión de añoranza en su rosto.

El juez central dio la señal y el juego inició. Independiente ya tenía en el bolsillo dos goles que marcó en Brasil, pero no le era suficiente y enseguida desplegaron su juego ofensivo en busca de sellar el marcador y asegurar su clasificación a la gran final. El reloj marcaba 12 minutos y por poco Corinthians marcaba un gol. La jugada nació de los pies de Juniors Sornosa, quien cedió el pase y Boselli envió el esférico por encima de la portería defendida por Pinos. Los ‘Rayados’ apretaron el acelerador y enseguida recuperaron el balón para emprender una jugada de peligro.

El que persevera…

Sobre los 25 minutos, Pinos estuvo en el momento y lugar justos. Nuevamente Juniors Sornoza se acercó al área de Independiente en busca de marcar un gol, pero ese balón no estaba destinado a entrar y Pinos hizo lo suyo para defender su cabaña.

Tanto va el cántaro al agua, hasta que se rompe. Independiente cometió un error, sus defensas aflojaron la marca y llegó el gol para los rivales. Un pase cruzado de Vágner Love que llegó a los pies de Boselli fue la clave para abrir el marcador y poner en aprietos a los locales.  Jorge Pinos reclamó posición adelantada, en el VAR lo revisaron, pero el juez central no hizo mayor esfuerzo por discutir, era un gol legítimo. Culminó la primera parte con esta derrota parcial, pero aún con el boleto a la final en el bolsillo, para los locales.

La etapa decisiva

La desesperación comenzó a apoderarse de ambas escuadras, pero el más perjudicado fue Independiente. Las imprecisiones, los individualismos y los remates desviados no le permitían empatar el marcador para ampliar la cuenta en el global.

64 minutos, Independiente sufrió la primera baja por lesión. Ángelo Preciado dejó el campo de juego cojeando y fue Fernando León quien ingresó para tratar de revertir el marcador y asegurar el pase a la última instancia del certamen.

A los 70 minutos, todo el estadio se unió en un grito unísono. Una salida rápida de Hernán Pellerano, quien envió un pase largo a Jhon Sánchez, ganó la marca y con un remate potente envió el esférico al segundo palo para marcar el empate. Toda la banca de Independiente saltó de alegría.

En la recta final del compromiso una falta de Cristian Dájomes, que fue verificada por el juez central en el VAR, desembocó en un tiro penal a favor de los brasileños. Clayson cogió viada y el remate fuerte se clavó en el fondo de la red.

El suspenso se apoderó de la afición, pero fue al último minuto que, Alejandro Cabeza, quien recién ingresó al campo de juego, marcó el 2-2. Independiente tiene su pacto sellado con el Olímpico, sus mejores triunfos los consiguió en este estadio y esta no fue la excepción.

El equipo ecuatoriano no llegó como favorito, pero una vez más se ubicó como uno de los mejores del continente. Dejó en el camino a plantillas que se perfilaban al título, tanto por su historia, como por los jugadores con los que cuentan: independiente de avellaneda y ahora Corinthians. (Diario La Hora)

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