Los primos Saquicela tienen lista otra sapada

El plazo que tenían los socialcristianos y correístas para torcer a por lo menos 5 asambleístas y virar la votación en el juicio a tres vocales del Consejo de la Judicatura está por terminar. Por eso, el presidente de la Asamblea, Virgilio Saquicela, convocó al Pleno para mañana a las 15:00. Únicamente ahí se sabrá si lograron reunir los 92 votos que necesitan para censurar a los tres vocales: Fausto Murillo, Juan José Morillo y Maribel Barreno.

En realidad, la sesión de mañana es parte de una larga saga de viveza y caradurismo político. Como perdieron el 1 de septiembre, cuando apenas tuvieron 87 votos a favor de la  censura a los tres vocales, Saquicela no permitió que en esa sesión se reconsiderara la votación y la dejó pendiente para la siguiente sesión para ver si conseguían los votos. Esa noche, Saquicela se adelantó a todos y no permitió que ningún asambleísta proponga la reconsideración.

La siguiente sesión fue el 8 de septiembre pero como tampoco consiguieron los votos que les faltaba, suspendieron esa sesión y dejaron abierta la posibilidad de convocar para cuando los tuvieran. Se inventaron que los proponentes del juicio, Viviana Veloz de UNES y Luis Almeida del PSC, no estaban en la sala, cuando fue público y notorio que sus operadores los sacaron desvergonzadamente de la sala del Pleno. Ahora, como el artículo 129 de la Ley Orgánica otorga 30 días como plazo para mantener suspendida una sesión, no les quedó otra alternativa que hacer la convocatoria para mañana.

El anuncio, hecho ayer martes 11 de octubre, encendió varias alarmas en el bloque de asambleístas del gobierno e independientes que se oponen a la censura porque sostienen que el plan del PSC y UNES es alzarse con el Consejo de la Judicatura para que, mediante una elección pendiente de conjueces de la Corte Nacional, pasen a controlar el sistema de Justicia del país.

¿Hacen la convocatoria para mañana porque ya tienen los votos? La interrogante se regó como pólvora en la Asamblea. «Hemos hecho un barrido para ver si han logrado conseguir los votos que les faltaban -dijo a 4P Nathalie Arias, asambleísta oficialista-, pero de la información que tenemos eso no ha ocurrido. Al menos hasta ahora». Fuentes consultadas aseguran que hasta la tarde la víspera habían logrado tener 90 votos, número insuficiente para la censura, pero la posibilidad de que los consigan siempre está abierta.

Si la alianza correísta y socialcristiana tienen o no los votos no es la única interrogante que se absolverá mañana. Como todo este proceso ha estado movido por la astucia y el ventajismo, no se descarta que si socialcristianos y correístas ven que otra vez no hay los 92 votos, hagan que Saquicela suspenda nuevamente la sesión para así tener 30 días más y ver si logran torcer a cinco asambleístas. Esta posibilidad, que según el asambleísta de Pachakutik Ricardo Vanegas, es ilegal, no está descartada por los operadores del Gobierno y los asambleístas que se oponen a la censura. No sorprendería, dicen, que se tramiten los otros puntos que estaban pendientes en esa sesión y que cuando se vaya a votar y vean que no hay los votos, suspenden la sesión. Incluso dicen que podría ser que la suspendan minutos después de reinstalada.  Y un asambleísta del gobierno dice que «ya sería demasiado escandaloso que nuevamente hagan lo mismo».

La sesión de mañana llega adobada con otro ingrediente inquietante: el papel que en este juego tiene el presidente de la Corte Nacional de Justicia, Iván Saquicela. El primo del presidente de la Asamblea ha sido abiertamente partidario de que se censure a los tres vocales de la Judicatura y ha hecho intensas gestiones para conseguir los votos,según   denunció el asambleísta de la Izquierda Democrática, Dalton Bacigalupo. De hecho, asambleístas de esa bancada, entre ellos Wilma Andrade y Marlon Cárdenas, se adhirieron a socialcristianos y correístas para la censura.

Iván Saquicela postergó el envío de la terna para la elección del representante de la Corte Nacional de Justicia para presidir la Judicatura y pidió al Consejo de Participación y Control Social, Cpccs, que le permita hacerlo hasta el 17 de octubre. Para escoger bien a los candidatos, dijo.  ¿Por qué Saquicela ahora pide tiempo cuando estaba tan apresurado en agosto cuando envió una terna que luego él retiró por las críticas que hubo en la opinión pública? Para observadores de la Asamblea, tomarse tiempo se explica por el interés que anima a Saquicela de ver qué ocurre mañana. Dependiendo de lo que suceda, dicen, él escogerá los perfiles que le convengan y el terreno donde piensa caer parado. (MARTIN PALLARES – 4 PELAGATOS)

Foto: Asamblea Nacional