Policía ofrendó su vida tras frustrar un asalto y robo, en Santo Domingo

La madrugada de este 17 de octubre, mientras se registraba un asalto en una gasolinera en Santo Domingo, policía evitó este suceso. Esta vez, la delincuencia arremetió en contra de la vida de un servidor policial, ocasionándole la muerte instantánea.

El incidente se registró en el kilómetro 4 y medio de la vía a Quinindé. El servidor policial estaba en el lugar, de pronto unos antisociales amedrentaron a los dueños de la estación de servicio y quisieron llevarse el dinero.

Sometieron a los trabajadores y a uno de los clientes, sin percatarse que se trataba de un servidor policial, sin dudar, el sargento Eduardo Perlaza, enfrentó a los delincuentes, ofrendó su vida a cambio de la seguridad de todas las personas que se encontraban en el lugar y abatió a uno de los criminales.

Por otro lado, los otros integrantes de esta organización delictiva abrieron fuego en contra de la integridad del agente del orden y luego de un cruce de disparos, estas balas asesinas cegaron la vida de Eduardo Perlaza a sus 41 años de edad.

El sargento segundo, Eduardo Javier Perlaza Cevallos, nació el 15 de mayo de 1981, en la provincia de Esmeraldas.

Su infancia la compartió junto a sus padres Eduardo Perlaza y Nuz Cevallos, quienes apoyaron sus sueños de servicio.

El 01 de noviembre de 2003, con motivación y valentía postula a la escuela de formación de policías y luego de un proceso académico y práctico se incorporó al servicio de servir y proteger.

Su loable e impetuoso trabajo lo inicia en el Comando Provincial Nro. 1, servicio rural; aquí marco su espíritu de solidaridad, proactividad a favor de la comunidad.

Ya en su vida profesional, conoce a Jessica Salazar, con quién procrea dos niñas: Gloria y Jessica; ahora se quedan con un dolor profundo e irreparable por su partida.

Durante sus 18 años de servicio, su vocación y compromiso por la seguridad ciudadana, le permitió ejecutar múltiples procedimientos, allanamientos e intervenciones simultaneas en contra del microtráfico y narcotráfico; actualmente laboraba en el servicio de antinarcóticos de la Subzona Pichincha.

Su ejemplar desempeño le permitió obtener varios reconocimientos al mérito profesional en cumplimiento de los objetivos y metas institucionales; hoy, deja una muestra fehaciente de su juramente institucional: “Ofrendando mi vida si fuese necesario”.

Los 51 mil damas y caballeros de la paz expresamos nuestras condolencias y solidaridad con la familia y amigos de Eduardo. Reafirmamos el compromiso por la seguridad ciudadana y convivencia pacífica en el país. / DIRCOM.