Luchar contra la corrupción es la misión de Santos Alvite

Tras una entrevista dada hoy, 8 de noviembre de 2022, en el espacio Contacto Directo de Ecuavisa, el Ministro de Energía y Minas, Fernando Snatos Alvite indicó que no recibirá central Coca Codo: «sobre mi cadáver», señaló enérgicamente.

El funcionario precisó que Petroecuador no tiene contabilidad, lo que tiene es una lista de ingresos y egresos; costos, gastos, que no cumplen los mínimos estándares contables internacionales o nacionales.

«Se han llevado tanta plata en estos proyectos (elefantes blancos), en cantidades demenciales, y lo peor es que no sirven para nada, ahí la Refinería del Pacífico, Coca Codo Sinclair, el poliducto a Cuenca, Terminal de Monteverde, entre otras», dijo.

Además, mencionó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha dicho que no continuará con el esquema de préstamos al Ecuador hasta tanto no se haga una auditoría a la petrolera Petroecuador.

«Lamentablemente Petroecuador está muy corrupta, demasiado corrupta. Es un Estado dentro del Estado. El gerente de Petroecuador tiene capacidad de firmar contratos por hasta $100 millones. Hay muchos intereses que no quieren que se acaben ese tipo de privilegios, ni que haya supervisión al directorio. La burocracia de la petrolera estatal no hace caso al Ministerio», dijo el Ministro.

Ministro abre un «triángulo de corrupción»

Para reducir la ineficiencia y el despilfarro a «límites manejables», por lo menos a corto y mediano plazos, se debe partir del conocimiento del triángulo de la corrupción.

Sin embargo, indicó que ningún cambio será efectivo si no se toma en cuenta que gran parte de los problemas del sector petrolero radican en: la discrecionalidad, la gestión corrupta y la impunidad.

Así, a la par de que se deben hacer reformas en el sistema de contratación para identificar claramente a los beneficiarios finales de los contratos y reducir la burocratización y la discrecionalidad de los procesos; también se debe trabajar en poner límites al comercio internacional a través de intermediarios.

En tramas como las de Nielsen Arias, la figura de los intermediarios permitía firmar contratos de exportación a precios excesivamente por debajo de los del mercado. Luego, esos intermediarios privados, que compraron barato, revendían los barriles de crudo ecuatoriano a un costo mucho más alto a las refinerías.

Cuentas poco claras

Una parte de la diferencia entre lo que le ingresaba a Petroecuador y la ganancia extra de los intermediarios se repartió en jugosos sobornos o «comisiones».

En esas importaciones se proyecta gastar, durante 2023, al menos $7.500 millones, lo que es una gran fuente de corrupción si no se reduce la larga lista de más de 35 intermediarios registrados; se comienza a comprar más a las empresas productoras directamente; se destraban inversiones para aumentar la capacidad refinadora nacional y la explotación y aprovechamiento local de gas, entre otros.

«Desgraciadamente, la burocracia de Petroecuador se ha acostumbrado que, cuando su compañía o no se inscribe o se ve que tiene rivales fuertes, se declaran desiertos los concursos», concluyó el funcionario. (LA REPUBLICA)