Aspirantes gastan hasta USD 10 000 para poder convertirse en policías

La cifra es alta. En Ecuador las personas gastan hasta USD 10 000 para convertirse en policías. La falta de presupuesto estatal hace que los aspirantes y sus familias incurran en gastos excesivos por alimentación, uniformes, útiles escolares, exámenes médicos y hasta equipos para protegerse cuando se gradúan.

EL COMERCIO conversó con 12 personas que en los últimos meses se convirtieron en policías, y con otros que apenas están comenzando los cursos de formación a escala nacional. Todos han admitido que tuvieron que pagar obligatoriamente por muchos servicios y productos que la Policía les indicó.

Los gastos empiezan en el proceso de selección. Cada persona que intenta obtener un cupo debe aprobar una serie de pruebas psicológicas, físicas y médicas. En estas últimas, los aspirantes hombres pagan USD 205,21 las mujeresUSD 212,79. Esos rubros se cancelan a dos centros médicos privados, que son elegidos por la Policía.

Las familias dicen que ese gasto no es reembolsable si el aspirante es rechazado o resulta no apto. “La Policía tienen un hospital y, pese a esto, nos envían a clínicas privadas. Tampoco permiten que los exámenes se realicen en hospitales públicos. Es una cantidad millonaria, si se suma a todos los aspirantes”, cuenta el padre de una joven que postuló al proceso de selección.

El testimonio no está alejado de la realidad. De hecho, este Diario accedió a un documento que señala que en el último proceso de selección, 11 883 postulantes pagaron por dichas pruebas. Eso significa una inversión de USD 2,4 millones.

Durante la formación

Una vez que los aspirantes son aceptados, la Policía les entrega una lista de 44 objetos que deben adquirir para entrar a su periodo de instrucción. En ese desagregado figuran desde contratos de seguros médico y de vida hasta escobas, trapeadores, platos, lavavajillas, fundas de basura y una libra de papel periódico.

También se incluyen útiles escolares como cuadernos, esferos y enseres de dormitorio como colchones, camas, sábanas, entre otros. Las familias dicen que en toda esa lista el gasto es de al menos USD 1 500. Pero los desembolsos para empezar no acaban ahí.

Los aspirantes no pueden ingresar si no cancelan los uniformes, que en total es un rubro que oscila entre USD 1 700 y USD 2 000. Hasta aquí los futuros policías han gastado al menos USD 3 400. El curso de formación dura seis meses. En ese tiempo deben costear servicios básicos como alimentación, lavandería y limpieza.

Una joven policía, que se graduó hace un mes, relató que tuvo que comprar hasta computadora y proyector porque en la escuela de formación de La Delicia, en el norte de Quito, no había equipos.

“En los seis meses gastamos todos un promedio de USD 5 000”, dice la joven, quien ya es parte de la institución. Ella cuenta que cuando se graduó pensó que ya no debía gastar más, pero se equivocó.

Policías nuevos sin equipos

A los nuevos agentes la institución les obligó a comprar equipos para que se protejan y puedan trabajar. Los agentes, en su mayoría jóvenes entre 19 y 24 años, tuvieron que adquirir sus propias esposas, gas pimienta y tolete. El arma de dotación sí les entregó la Policía. La institución también se comprometió con darles un chaleco antibalas, pero esto no ha ocurrido.

“Estamos patrullando sin chaleco. Nos dicen que aún no compran”, asevera un uniformado que está trabajando en Quito. Lo mismo relatan otros cuatro nuevos agentes que están en Cotopaxi y en la Amazonía. Con todos esos gastos, las familias de los policías dicen que al menos han invertido USD 10 000.

La Dirección de Educación de la Policía no niega los gastos en que incurren los aspirantes, pero afirma que el Estado no puede costear esos rubros porque son civiles en formación. Sin embargo, el Ministerio de Gobierno afirma que se destinaron USD 1 200 millones para la formación de los nuevos aspirantes.

Pero la Dirección de Educación asegura que recibió del Estado solo USD 500 000. Esos rubros fueron invertidos en la adecuación de 41 escuelas de formación en todo el país.

Venta de bienes y deudas

Los altos costos han obligado a las familias a adquirir préstamos para cubrir la carrera policial. Mariano es el padre de un joven aspirante. Él tuvo que vender una casa en el sur de Quito para costear los gastos. “Hay que tener la plata de un día para el otro; si no, le sacan del proceso”, relató.

Jorge, padre de otro joven, en cambio dice que hipotecó un terreno para que un banco le prestara USD 15 000. “Hay muchos gastos y toca invertir. La Policía ahora ya no da nada. El Gobierno dice que apoya, pero la realidad es que todo ponemos nosotros, por el futuro de nuestros hijos”. (FERNANDO MEDINA – DIARIO EL COMERCIO)