Miami fue el centro de operaciones de los sobornos en Petroecuador

Ejecutivos de tres compañías internacionales comercializadoras de crudo y asfalto se encontraron con Nilsen Arias y los hermanos Peré Ycaza para acordar el pago de los sobornos a cambio de contratos con Petroecuador. Las citas fueron principalmente en Miami, pero también en Houston, según los expedientes judiciales de EEUU.

Miami fue, más de una vez, el lugar para cerrar acuerdos relacionados con coimas para ex funcionarios de Petroecuador. Los documentos judiciales de EE.UU. registran esos encuentros y son parte de los hechos comprobables que los investigadores de ese país presentaron ante la justicia para acusar de sobornos y lavado de dinero a Nielsen Arias, ex gerente de Comercio Internacional de la estatal petrolera, y a sus cómplices.

Por ejemplo, el 26 mayo de 2016, Raymond Kohut, un agente de la multinacional petrolera de origen ruso Gunvor, se reunió con Arias y los hermanos Antonio y Enrique Peré Ycaza. Estos últimos actuaron como intermediarios en cuatro de los siete esquemas de sobornos que EE.UU. identificó entre 2010 y 2021 en Petroecuador.

La cita se dio en la casa de Miami de Antonio Peré. El guayaquileño, con nacionalidad española y norteamericana, manejó empresas en paraísos fiscales y cuentas bancarias en EE.UU. y otros lugares que se utilizaron para facilitar el pago de sobornos a ex funcionarios ecuatorianos. Mientras que Kohut era un canadiense residente en las Bahamas. Trabajó como gerente y comerciante de petróleo de Gunvor desde Houston y las Bahamas.

Raymond Kohut es un ex gerente de la petrolera rusa Grunvor. 

En ese encuentro, Arias, Kohut y los hermanos Peré Ycaza discutieron sobre uno de los contratos de Petroecuador que beneficiaría a Gunvor, una de las comercializadoras petroleras más grandes del mundo, y por el que se pagarían sobornos. En la acusación de EE.UU. contra Kohut, no se menciona detalles de ese contrato.

Pero en la acusación contra Arias, el Departamento de Justicia de EE.UU. ahondó en ese acuerdo. Uno de esos contratos está relacionado con los firmados por Petroecuador con dos empresas petroleras estatales asiáticas. EE.UU. no revela la identidad de estas, pero su perfil coincide con las empresas chinas UNIPEC y Petrochina, pero también con la estatal tailandesa PTT International Trading. Pero Gunvor, que tenía acuerdos con esas estatales asiáticas, fue la que revendió el petróleo ecuatoriano.

Estos hechos coinciden con la gestión de Pedro Merizalde en la gerencia de Petroecuador. Estuvo en ese cargo desde el 14 de abril de 2016 hasta el 20 de marzo de 2017. En ese mismo lapso, José Icaza Romero fue ministro de Hidrocarburos, cuyo antecesor fue Carlos Pareja Yannuzzelli. ‘Capaya’, como se conoce a Pareja, aseguró que el expresidente Rafael Correa sabía del esquema de sobornos en Petroecuador. Este ex funcionario cumple condenas por corrupción en la estatal petrolera y en el ministerio del ramo.

Previo a la reunión de Miami, Kohut había organizado el pago de USD 1,9 millones desde una cuenta de Gunvor, en Singapur, hasta la cuenta de una empresa panameña de Antonio Peré.

Una semana después del encuentro en esa ciudad, el 2 de junio de 2016, los hermanos Peré Ycaza hicieron una transferencia bancaria de aproximadamente USD 228.500 desde la cuenta de una de sus empresas en las Islas Caimán a otra, en Panamá, de un pariente cercano de Arias. Esa transferencia pasó por un banco en Nueva York, lo que dio competencia a EE.UU. a investigar el caso.

Esta no fue la única reunión que se dio en Miami. A finales de 2019 y principios de 2020, el personal de cumplimiento de Gunvor solicitó reunirse con los hermanos Peré Ycaza para discutir sus prácticas comerciales en Ecuador. Los ecuatorianos más Kohut tuvieron múltiples conversaciones, tanto por teléfono como en persona, sobre cómo ocultar los esquemas de soborno y lavado de dinero al personal de cumplimiento de la multinacional. Durante esas conversaciones, Kohut afirmó que ciertos ejecutivos de la comercializadora petrolera estaban al tanto de los planes de soborno.

Uno de estos diálogos se dio el 6 de febrero de 2020 por teléfono. Kohut habló con Antonio Peré sobre la próxima reunión que tendrían con ejecutivos de Gunvor. Peré grabó esa llamada mientras estaba en Nueva York. Ambos acordaron no decir al personal de cumplimiento de Gunvor la verdad acerca de los pagos a funcionarios de Petroecuador. “No debería decir que no sabe que una persona de Petroecuador está cobrando, oh Dios”, dijo Peré. Kohut respondió: “¡Por supuesto! No, no, no. Lo sé”.

Antonio Peré de origen guayaquileño, es una figura clave en la trama. 

La cita se concretó el 18 de febrero de 2020. Kohut y los hermanos Peré Ycaza se reunieron nuevamente, pero esta vez en un restaurante en Coral Gables, en Miami, para discutir otros contratos por los que se pagarían sobornos. Aquí apareció un nuevo personaje: el gerente comercial de Gunvor, un español residente de Suiza, cuya identidad EE.UU. mantiene en reserva.

Durante esa reunión, Kohut y los hermanos Peré Ycaza debatieron sobre cuál era la mejor manera de realizar consultas al personal de Gunvor. La duda surgió después de que el canadiense contara un episodio. Cuando él preguntó a su antiguo supervisor en Gunvor si éste sabía de los pagos a funcionarios ecuatorianos, su jefe le dijo: “no sé si quiero saberlo”.

En la misma conversación, Kohut afirmó que creía que un ejecutivo de Gunvor “lo sabía, al cien por cien”. Antonio Peré estuvo de acuerdo y agregó: “no me digas que (el ejecutivo de Gunvor) no sabe qué es lo que hacemos aquí en… Quiero decir… a quién pagamos”.

Kohut respondió: “Créeme. . . cuando estuve allí con (los ejecutivos de Gunvor), (el ejecutivo de Gunvor) dijo: ‘¿Cuál es el problema?’”. El canadiense sostuvo a los asistentes que aunque no se había discutido específicamente los pagos a funcionarios ecuatorianos, el ejecutivo lo sabía todo.

Esta charla, casi textual, es parte de elementos que tienen los fiscales norteamericanos contra los involucrados gracias a la cooperación de los hermanos Peré. El audio lo grabó Antonio Peré. Todos hablaron español.

Arias recibió aproximadamente USD 15 millones en sobornos de Gunvor y los compartió con dos ex funcionarios ecuatorianos más.

En Miami se discutió sobre un contrato para asfalto

En junio de 2014 hubo otra reunión en Miami. Antonio Peré se reunió esta vez con dos empleados, uno de Sargeant Marine Inc. (SMI) de origen venezolano y otro de una comercializadora de asfalto de Bahamas, parte del grupo de SMI.

SMI es una empresa norteamericana y líder mundial en ventas, mercadeo y transporte de productos de asfalto y betún. Su sede comercial principal está en Boca Raton, Florida.

Los tres acordaron que Peré recibiría una comisión si Petroecuador adjudicaba a la compañía de asfalto un contrato para el suministro de este material en un próximo proceso de licitación. Además, Peré se comprometió a buscar a Nilsen Arias para conseguir ese contrato.

Los hermanos Peré, dicen los documentos judiciales en EE.UU., tenían la intención de concretar ese negocio y los dos empleados sabían que había una alta probabilidad de que Antonio Peré, con su comisión, sobornaría a Arias.

Después de la adjudicación del contrato, Enrique Peré firmó un acuerdo de consultoría falso entre su empresa panameña y una filial suiza de la compañía de asfalto para facilitar la trama de los sobornos.

Tras el acuerdo, SMI pagó a la empresa de los Peré USD 471.881 dólares a través de su filial suiza. Arias recibió parte de ese dinero, específicamente USD 250.000 en sobornos, quien a su vez los compartió con un exfuncionario ecuatoriano más.

En 2020, Sargeant Marine pagó USD 16,6 millones a EE.UU. después de reconocer que pagó sobornos a funcionarios de Ecuador, Brasil y Venezuela durante casi una década.

Una charla en Houston

El 5 de marzo de 2020, el mexicano Javier Aguilar se reunió con los hermanos Peré Ycaza en un restaurante en Houston, Texas. Aguilar fue gerente en esa ciudad de la filial estadounidense de la multinacional Vitol. Fundada en Holanda, Vitol es la compañía líder de comercialización de petróleo y sus derivados en el mundo.

Antonio Peré también grabó esa reunión. Los tres discutieron sobre los pagos que Vitol había prometido a la empresa de las Islas de Vírgenes Británicas, de propiedad de Peré, por supuestas consultorías. Pero en realidad ese dinero iba a ser usado para pagar los sobornos prometidos al ex funcionario Nielsen Arias.

Durante la reunión, los hermanos Peré Ycaza se quejaron porque no habían recibido el dinero de parte de otro intermediario, el holandés Lionel Hanst, quien también fue parte de la trama. Hanst creó dos empresas ficticias, Lionel Oil y Zanza Oil, en Curazao, para usararlas en las transacciones ilegales.

Aguilar les dijo que estaba en contacto con el holandés para el pago de “otras cuatro o cinco personas” más y afirmó que había otras personas que debían contactar al intermediario holandés “para arreglar los esquemas en otras partes del continente”.

Después de esa reunión, Enrique Peré llamó a Aguilar para hacer seguimiento de su pedido. “Yo le dije a algunas personas de aquí: Necesito esto rápido. Les debemos esta cantidad. Pero necesito mostrarles, darles una muestra de agradecimiento… Necesito que me envíen, como ahora, doscientos cincuenta. Antes de que cierren todo y entonces puede que tarde dos o tres meses más, amigo. Eso es todo”, le aseguró Aguilar, quien solía referirse a los hermanos como “los equatorenos”.

Según la acusación formal, Arias recibió de Vitol aproximadamente USD 800.000 en sobornos.

En 2020, la filial estadounidense de Vitol acordó pagar más de USD 160 millones a EE.UU. para resolver una investigación en torno a sobornos en México, Brasil y Ecuador de hace 15 años atrás. (PLAN V)