México: Desalojan campamento migrante en la frontera del país

Al grito de “queremos paz hermanos, no a la violencia, queremos paz, no a la fuerza.” Es como un migrante venezolano pedía a las autoridades mexicanas paz.

Minutos después, él mismo terminaba con la paz usando combustible para prender el campamento en Ciudad Juárez en el estado de Chihuahua.

“Aquí le echamos, que prenda esta mie.., que prenda, hijos de pu.., malditos, el de rojo, el de rojo, ese.” Así se escuchaban los gritos durante el desalojo de más de 500 venezolanos que acampaban en el Río Bravo desde el 12 de octubre cuando les aplicaron el “título 42” de salud en Estados Unidos.

«¡¡Derechos humanos!! ¡¡Derechos humanos!!”

Algunos venezolanos con encendedores empezaron a prender las casas. Piedras y palos les lanzaron a los policías.

A un agente le abrieron la frente con una piedra, a otro lo hirieron con arma blanca.

Una casa prendida fue aventada al río bravo para evitar el fuego se propagara.

Del lado estadounidense formaron un cerco de seguridad de Aduanas y protección fronteriza, la patrulla fronteriza, los “troopers”, el sheriff, la guardia nacional y la policía de El Paso.

Mientras unos peleaban, otros provocaban el fuego que dejaba columnas de humo que se podían ver desde varios puntos de la frontera.

Las llamas consumían las casas de campaña.

Municipales y estatales avanzaron y lograron retirar del campamento a todos los venezolanos.

“Se les invitó desde las 8 de la mañana a acudir a los albergues, ellos van a seguir garantizando su tranquilidad y su libertad.” Declaraba el Secretario del Ayuntamiento de Ciudad Juárez, Héctor Ortiz Orpinel.

“Ustedes no saben lo que hemos tenido que pasar para llegar acá,” explicaba un migrante venezolano.

El saldo final fue de 500 venezolanos desalojados, 2 policías municipales heridos, 2 migrantes detenidos y 6 casas de campaña incendiadas.

Solo 34 migrantes aceptaron ir a los albergues, los demás se quedaron en las calles.

Ahora las autoridades de los 3 niveles de gobierno vigilarán el río bravo en la frontera norte del país para evitar un nuevo asentamiento irregular de migrantes venezolanos.

Fuente: Azteca Noticias