Los AirTags se están convirtiendo en un molesto dolor de cabeza para Apple

Apple se enfrenta a otra demanda, pero ésta podría definir el futuro de las AirTags. Dos mujeres que fueron víctimas de acoso con AirTags han presentado una demanda colectiva contra Apple en un tribunal de distrito del norte de California. Las demandantes citan incidentes en los que antiguos compañeros escondieron AirTags en una rueda de coche y en la mochila de un niño para rastrear su paradero y acosarlas.

Apple presentó los AirTags en 2021. Cuestan 29 dólares y se conectan a iPhones y iPads por Bluetooth. Estos pequeños aparatos sirven para localizar en un mapa virtual la ubicación de los objetos a los que se coloquen, ya sean llaves, carteras o equipajes.

«Lo que diferencia a AirTag de cualquier producto de la competencia es su precisión sin parangón, su facilidad de uso (se integra perfectamente en el conjunto de productos de Apple) y su asequibilidad», se puede leer en la demanda, según refleja NPR. «Con un precio de sólo 29 dólares, se ha convertido en el arma preferida de acosadores y maltratadores».

Una demandante alega que, tras divorciarse de su ex marido, éste dejó un AirTag en la mochila de su hijo. Ella intentó desactivarla, pero encontró otra poco después. La otra demandante, identificada como Lauren Hughes, dijo que tras terminar una relación de tres meses con un hombre, éste empezó a llamarla desde números bloqueados, creó perfiles falsos para seguir sus cuentas en las redes sociales y dejó mensajes de voz amenazadores.

La terrible experiencia es angustiosa, pero no es la primera de este tipo. Desde que los AirTags salieron a la venta, las denuncias de acoso y su uso para robar autos se han ido sucediendo. Pero esta vez, Apple se ha visto arrastrada a los tribunales por un conjunto de acusaciones bastante amplio.

Acusando a Apple de negligencia grave, los demandantes alegan que la empresa se apresuró a lanzar un producto sin las debidas salvaguardias.

También se ha arremetido contra el diseño, ya que los rastreadores no funcionan como se esperaba, a pesar de que Apple afirmaba que los AirTags son «a prueba de acosadores». La demanda menciona que «el defecto de diseño de AirTag fue un factor sustancial» en la causa del daño.

Los AirTags, lanzados en 2021 por Apple, cuestan 29 dólares y se conectan a iPhones y iPads por Bluetooth. Foto: Getty Images.
Los AirTags, lanzados en 2021 por Apple, cuestan 29 dólares y se conectan a iPhones y iPads por Bluetooth. Foto: Getty Images.

Las demandas contra Apple

Entre las 12 demandas a las que se enfrenta Apple, los demandantes alegan que Apple vulneró su privacidad al geolocalizarlos, violó las leyes estatales de privacidad y realizó un marketing fraudulento para engañar al público de que los AirTags son seguros. La demanda deja claro que «cada demandante sigue corriendo el riesgo de ser objeto de un seguimiento no deseado e ilegal a través de un dispositivo AirTag».

Y lo que es más importante, la demanda no se limita a reclamar a Apple una indemnización por daños y perjuicios, sino que también solicita medidas cautelares, como que Apple borre todo el registro de datos de localización de los demandantes e impida que se les siga rastreando.

Los demandantes alegan que las salvaguardias establecidas por Apple son «lamentablemente inadecuadas». Las propias actualizaciones de seguridad de Apple en el pasado demuestran que era consciente de las deficiencias e intentaba solucionarlas activamente a medida que surgían más casos de uso abusivo. La demanda también pone de relieve el desequilibrio de seguridad entre los usuarios de iPhone y los que utilizan un teléfono Android: los primeros pueden recibir notificaciones de que alguien los está espiando con un AirTag; los segundos, no.

El acoso tampoco se persigue de la misma manera en todos los estados y, en muchos casos, la víctima recibe poca o ninguna protección ni respaldo legal. En una situación así, es responsabilidad de Apple adoptar medidas de seguridad que eviten este tipo de incidentes en todo el mundo.

Hasta abril de este año, se habían presentado al menos 150 denuncias por presunto uso indebido de los AirTags con fines de acoso. En cuanto a las cifras de ventas netas, según el analista Ming-Chi Kuo, Apple tiene previsto enviar 35 millones de unidades a todo el mundo. ¿Cuánto puede perder Apple?

La demanda busca que todos los usuarios de AirTag en los Estados Unidos reciban una indemnización que puede ir desde los 50 dólares hasta los 1.000 dólares. El importe del acuerdo se incrementará en función del número de miembros del grupo que se adhieran a la demanda.

Suponiendo que termine en una pérdida, Apple es más que capaz de soltar unos cientos de millones de dólares para solucionar el problema, y lo ha hecho en múltiples ocasiones en el pasado. Pero la cuestión más importante es la existencia de AirTag, no solo como producto, sino como categoría.

¿Qué significa esto para el futuro de los AirTags?

Dependiendo del resultado y de si los estados (donde viven las víctimas) emprenden una lucha individual contra Apple por la privacidad y la seguridad de los usuarios, esto podría poner en entredicho la existencia misma de los AirTags como categoría de producto.

Apple es ferozmente resistente a la hora de proteger un producto establecido como los iPhones y los Mac frente a tales desafíos legales porque le reportan miles de millones de dólares cada año. En cuanto a los AirTags, aún están en su fase de primera generación. Pero los riesgos que han generado son mucho más graves, y no meramente hipotéticos.

No sería prudente especular con que una sola impugnación judicial podría suponer el fin de los AirTags, pero no puede descartarse en su totalidad. Si el efecto cascada se extiende a otros estados y más víctimas presentan demandas judiciales, podría ocurrir. No hay que descartar la posibilidad de una investigación por parte de las agencias reguladoras, que cada vez están más pendientes de los asuntos de las grandes tecnológicas bajo la presidencia de la Comisión Federal de Comercio, Lina Khan.

Ahora mismo, Apple tiene varias opciones sobre la mesa. Agitar su varita mágica de ingeniería para arreglar todos los fallos, retirar millones de unidades vendidas y sustituirlas por actualizaciones mejores (léase: más seguras), o replantearse por completo su estrategia para la próxima generación de AirTag. Sea cual sea el resultado, esta demanda será probablemente la prueba de fuego para el rastreador de objetos del tamaño de una moneda de Apple.

Fuente: Yahoo en Español