Petro y Lasso, juntos contra los narcos

Ecuador y Colombia llegaron a un acuerdo para proteger la frontera y realizar operaciones conjuntas en contra del narcotráfico. Lo curioso es el acuerdo y el uso de twitter para lograrlo. El presidente colombiano, Gustavo Petro, escribió un trino este miércoles, 14 de diciembre, a las 08:36 en el cual decía que buscaría el apoyo del presidente ecuatoriano. Apoyo “para realizar operaciones conjuntas en la frontera colombo ecuatoriano contra las mafias que utilizan la frontera como ruta del narcotráfico”.

El presidente Lasso respondió 63 minutos después. Le dijo, entre otras cosas, que “cuente con nuestra ayuda activa” (…) «Cuente con la colaboración que necesite para ese fin”. A las 12:22 p.m. Lasso subió otro trino en el cual informó haber charlado con Petro. “Ecuador y Colombia trabajarán juntos en la protección de las fronteras para combatir desde los dos frentes al narcotráfico”. A las 19:02 del mismo día Petro anunció, en otro trino, haber hablado con Lasso y acordado “activar los mecanismos binacionales” para actuar conjuntamente contra el narcotráfico. El objetivo es -lo dice- bajar los índices de violencia.

A primera vista puede lucir extraño que Gustavo Petro contacte a su par ecuatoriano para proponerle luchar conjuntamente contra el narcotráfico. Rafael Correa, que dice encontrarse en el mismo andarivel político que el presidente colombiano, hizo lo contrario, al igual que Maduro en Venezuela. Y aún hoy Correa y sus seguidores se oponen a la extradición y se devanan los sesos tratando de justificar que no están defendiendo descaradamente al narcotráfico. Además minimizan el efecto de la extradición cuando Petro la reivindica como arma disuasiva, la más importante, para poner a los narcos contra un muro infranqueable.

Pero si se mira cuál es la pretensión estratégica de Petro, cuál es el sueño que abriga, se entiende por qué su gobierno anunció, el 28 de noviembre pasado, su decisión de golpear, de manera contundente, a los grupos que llama multicrimen. Es para eso que su gobierno está proponiendo y requiriendo una cooperación más estrecha con Ecuador, Brasil, Panamá y Venezuela. Petro quiere “una paz total” en Colombia y para ello necesita someter (mediante el diálogo o el uso de la fuerza) a guerrilleros y paramilitares, narcos y demás expresiones del crimen organizado.

En ese marco hay que entender la negociación que ha propuesto al ELN, la reforma agraria, las reformas sociales, la reforma tributaria y la propuesta que ha hecho a los narcos: “Narco que no negocie con el Gobierno de Colombia, se va extraditado. Narco que negocie y reincida, se va extraditado. Narco que negocie y no vuelva a ser narco, no se extradita”.

La estrategia de Petro no solo es externa. En Colombia, sorprendió al reunirse, apenas 10 días después de su elección, con Álvaro Uribe, con quien se sacó los ojos durante años. Y lo volvió a hacer el 27 de septiembre. En su tarea, Petro busca un pacto nacional cuyo objetivo mayor es acabar con la violencia en Colombia.

La frontera sur es esencial en ese diseño. Petro busca no solo un acuerdo político sino, según su ministro del Interior, Alfonso Prada, comunicación con los ministros de defensa, los comandantes de fuerza y comandantes regionales. El objetivo de combatir las mafias que operan en el sur es, dijo el ministro colombiano, interceptar “territorial y fluvialmente todo comportamiento de ilegalidad para bloquear los corredores del tráfico de droga hacia los demás países en el sur”.

Petro ya reforzó la lucha en Putumayo, donde proliferan las matanzas: envió seis pelotones de militares (400 soldados y oficiales) que van a reforzar la seguridad en la frontera con Ecuador, convertida en punto de salida de la cocaína colombiana. Ese ha sido uno de los reclamos tradicionales en Ecuador con su vecino del norte: que cuide la frontera. Por supuesto que la actitud del presidente colombiano sorprenderá a muchos; más aún porque se enmarca y refuerza la decisión del presidente Lasso de combatir ese flagelo y reducir todos los índices de violencia que conlleva.
Lasso (y el Ecuador con él) se encontró con un aliado inesperado. (JOSE HERNANDEZ – 4 PELAGATOS)

Foto: Presidencia del Ecuador