Sobrecarga de tareas escolares, una práctica que persiste

Las tareas escolares se han convertido en un dolor de cabeza para los estudiantes y padres de familia, que desean que se cumpla la dosificación como lo estableció el Ministerio de Educación.

El Acuerdo Ministerial No. MINEDUC- 2018-00067-A define a las tareas escolares como trabajos complementarios a los realizados dentro del aula que el docente solicita a sus estudiantes tomando en cuenta la planificación curricular y las necesidades de aprendizaje.

La dosificación de tareas comprendería tiempos que van desde 10 minutos para los niños pequeños hasta dos horas como máximo para que los estudiantes de niveles superiores desarrollen sus trabajos.

La guía elaborada por el Ministerio de Educación sugiere también actividades de acuerdo a los niveles, tales como: lúdicas para los más pequeños; lectura y escritura, resolución de problemas cotidianos para los años elementales; creatividad e investigación para educación media; trabajos independientes y análisis para educación superior, actividades de gestión e investigación crítica para bachillerato unificado.

No obstante, varios padres de familia argumentan que en la práctica esta disposición no se cumple al 100%, y el número excesivo de tareas escolares desilusiona a los estudiantes para asistir a las escuelas y colegios.

Más tiempo

Pilar Jiménez, madre de dos estudiantes de secundaria, comentó que hasta el año pasado los profesores enviaban consultas complejas y no explicaban bien los ejercicios o proyectos, por ende, sus hijos se demoran más tiempo de las dos horas que decían los docentes, incluso se quedaban hasta la noche para cumplir con las tareas.

Jonathan V., de 20 años, tiene un hermano de 13 años que asiste a noveno año de una institución fiscal, dijo que las tareas son necesarias para que los alumnos refuercen los conocimientos y puedan dar bien los exámenes. “Ahora la educación es más facilista y perjudica a los chicos que no hacen su mejor esfuerzo”, acotó.

Los docentes

El profesor Roberto Ll. considera que para regular las tareas no es suficiente un Acuerdo Ministerial, sino un ajuste al currículo ya que contiene una infinidad de temas que deben ser reforzados en casa, y en el aula según la asignatura, basándose en las actividades que contienen los textos que entrega el mismo Gobierno.

“Sino trabajamos en todas las actividades igual los padres se quejan, algunos docentes envían sobrecarga de tareas especialmente en las asignaturas fuertes”, dijo el docente.

En las zonas rurales la situación no es diferente. Carmen P., maestra de primaria en Juan Benigno Vela, manifestó que ellos no pueden enviar deberes ni fines de semana ni feriados, y en caso de hacerlo primero conversan con los padres explicándoles que deben reforzar el aprendizaje de los pequeños, sobre todo en lectura y escritura.

El Ministerio de Educación debería cambiar el modelo curricular porque tiende a que los bachilleres sean mediocres, la dosificación de tareas no permite que los estudiantes practiquen todo lo aprendido en clases, aseguró Gustavo A., profesor de Física en una institución fiscal.

Diario La Hora trató de entrevistar a un funcionario de la Coordinación de Educación Zonal 3 para saber los controles que se realizan para que se cumpla el Acuerdo Ministerial en lo referente al envío de tareas a la casa, sin embargo, a través del departamento de comunicación se nos informó que no se iba a dar declaraciones a este medio de comunicación, teniendo como justificativo que la Coordinación Zonal no obtuvo un audio solicitado a Diario La Hora. 

Análisis de la situación

Washington Montaño, decano de la Facultad de Ciencias Humanas de la Educación de la Universidad Tecnológica Indoamérica, explicó que la dosificación de tareas, deberes y obligaciones debería ayudar que los estudiantes se planteen metas y objetivos a través de esfuerzo en cada una de las áreas del conocimiento.

De primero a séptimo, los estudiantes tienen un solo docente por grado y se trata de no sobrecargar tareas en las áreas de Lenguaje, Matemáticas, Ciencias Sociales y Ciencias Naturales para reforzar destrezas y habilidades de los educandos.

Montaño sostuvo que de octavo a décimo hay varios profesores, uno por cada materia y tienen que cumplir con la exigencia que le plantea el Ministerio de Educación, a fin de verificar cuál es el rendimiento de los estudiantes a través de deberes y evaluaciones.

“El diálogo y la consulta es la mejor herramienta para sobrellevar esta situación dentro de las instituciones educativas, y los padres deben participar en los comités porque son corresponsables de la formación estudiantil”, aseguró. (Diario La Hora)

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