Altas temperaturas ponen en riesgo la producción de banano

Una sequia o intenso sol es el clima que los productores bananeros deben soportar todos los años, especialmente cuando llega la estación seca y lluviosa. Para Fabián Sigüenza, el sector está preparado para evitar que la producción sea afectada.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) pronosticó que una ola de calor afectará a Sudamérica en el primer trimestre de 2020.

Ante esta información, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) explicó por qué Ecuador está exento de la ola de calor.

“No es posible como institución contrastar de forma técnica/científica el pronóstico (ola de calor) para nuestro país”, indica un comunicado del Inamhi, que fue emitido el 4 de enero de 2020.

CALOR

Sigüenza indicó que desde diciembre a marzo todos los años deben soportar olas de calor, pero que en caso de darse una sequia, no perderían toda la producción porque el agua que utilizan para regar los cultivos llega desde la cuenca del río Jubones.

“Hace dos años sufrimos de una sequia, porque además no llovía en Cuenca y ahí si nos vimos muy afectados y esto retrasaba la producción”. Aclaró que el riego fluvial no abastece como una lluvia.

Mientras que el intenso sol, dijo que las hojas empiezan a tomar una coloración clorótica, es decir, se pone amarilla, lo que provoca que la planta pierda hojas y la fruta no este lista en el tiempo estimado.

Que caso que se registre una sequia, según el bananero, quien administra 100 hectáreas de banano en La vía La Primavera y otras 100 en Balao, la solución sería construir pozos profundos para el riego, pero esto tiene un alto costo, por ejemplo, el metro está entre 60 o 70 dólares, lo que conllevaría un gasto de aproximadamente de 12 mil dólares, porque se deben cavar más de 200 metros.

PROCESO

Para el productor bananero Francisco Chalán, las temperaturas por encima de los 30°C afectan la respiración de las plantas, lo que acelera el proceso de maduración de los frutos.

El exceso de calor y la falta de lluvias incluso inhiben el desarrollo de carbohidratos, lo que afecta el crecimiento de los cultivos. El calor aumenta el proceso de evapotranspiración. El agua existente en el ambiente no cubre las necesidades de las plantas. Bajo aquel panorama, las plantaciones se marchitan de forma temporal.

“Por las noticias que he conocido, este año el calor será como todos los años, sin embargo, estamos preparados para estar listos en caso que no se den lluvias y se seque el caudal del Jubones”, indicó.

SEQUIA

Javier Macas, técnico en pronóstico meteorológico del Inamhi, Ecuador no se verá afectado por su ubicación geográfica. “Estamos en la línea ecuatorial o paralelo 0°; en la parte del trópico interno como se lo conoce”.

“Por donde estamos inmersos nos hace propensos a tener humedad formada por el choque de masas (…) También nos favorece la Cordillera de los Andes; para generar nubosidad en localidades cercanas”.

El técnico reiteró que la ubicación geográfica de Ecuador no permite tener las cuatro estaciones. Por lo tanto, en el país no existe la estación verano sino época seca y lluviosa. La primera se extiende desde junio hasta septiembre y la segunda desde diciembre hasta abril.

“Entonces, una ola de calor comprende condiciones secas que se presentan en verano (…) durante esta, a nivel mundial o en latitudes más bajas, se ocasionan sequías extremas, temperaturas que suelen romper récord y hasta mantenerse por semanas”, puntualizó. (Diario Correo)

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