Se entreabre ventana al diálogo para Irán y EE.UU.

Redacción TEHERÁN

AFP

Irán se dijo ayer a favor de una «distensión» después de 10 días de alta crispación con EE.UU., en medio de la cual Teherán derribó “accidentalmente” un avión ucraniano en el que viajaban 176 personas.

«Estamos convencidos (…) que la única solución a (la) crisis pasa por la distensión y el diálogo», declaró el emir de Catar, jeque Tamim bin Hamad Al Thani, tras reunirse con el presidente iraní, Hasan Rohani, en Teherán.

En este contexto de gran tensión, el secretario de Defensa estadounidense, Mark Esper, declaró que el presidente Donald Trump aún está abierto a hablar con Irán «sin condiciones previas».

«Estamos dispuestos a sentarnos y discutir sin condiciones previas una nueva vía, una serie de medidas que harán de Irán un país más normal», dijo el jefe del Pentágono, en una entrevista con la cadena CBS.

‘No maten a sus manifestantes’
Poco antes, Trump había advertido a Irán que el mundo y «más importante, EE.UU., está mirando», al referirse a protestas protagonizadas por manifesantes indignados porque Irán negó en un principio su responsabilidad en el derribo del avión. «A los líderes de Irán: No maten a sus manifestante», tuiteó el presidente de EE.UU. 

Irán reconoció el sábado que un misil disparado por un «error humano» provocó la catástrofe en la que murieron el miércoles 176 personas -la mayoría iraníes y canadienses, muchos de ellos binacionales), después de que las autoridades negaran esa tesis, a la que apuntó desde el principio Ottawa.

Esa confesión indignó a los iraníes. Tras dispersar el sábado por la noche una protesta de estudiantes que corearon consignas contra el Gobierno en Teherán, las fuerzas de seguridad se desplegaron ayer en el centro de la capital, armadas con cañones de agua a presión y bastones de madera, cerca de tres universidades.

Los dirigentes de diferentes países, comenzando por el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, alabaron el reconocimiento iraní pero pidieron una investigación completa y transparente. 

A puertas cerradas
El jefe de los Guardianes de la Revolución, Hosein Salami, compareció ayer ante el Parlamento iraní a puertas cerradas para dar explicaciones sobre la crisis que sacude al país.

Según la agencia de prensa semipública Isna, Salami dio detalles sobre la muerte de Qasem Soleimani, jefe de operaciones exteriores de los Guardianes de la Revolución, el ejército de élite de Irán, por un disparo de dron estadounidense, el pasado 3 de enero en Bagdad.También habló de las represalias iraníes a ese ataque. El miércoles, Irán disparó una andanada de misiles contra dos bases iraquíes con tropas estadounidenses, según Isna.

Salami aseguró al Parlamento que el objetivo de esos ataques no era «matar soldados enemigos». «Queríamos (mostrar) que podemos atacar cualquier lugar escogido por nosotros», declaró, según un video difundido por la televisión estatal. 

Reportes de la catástrofe 
° La prensa iraní dedicó ayer sus portadas a la catástrofe: “Discúlpense, dimitan”, tituló el periódico reformista Etemad; “Imperdonable”, escribió Irán, el diario progubernamental; “Profundas excusas por un error doloroso”, encabezó Javan, diario cercano a los Guardianes de la Revolución. (Diario La Hora)
 

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