Caso Miguel Ángel N.: Juez deja en libertad a presuntos autores de su secuestro con resultado de muerte

Quito (Pichincha).- El juez Pedro Troya Aldaz dejó en libertad a Jonathan Fabricio P. O., alias “Coliflor” –y líder de la organización delictiva denominada “Los Lobos” en Quito–, y a Eduardo Fernando B. V., al sustituir la prisión preventiva por presentaciones periódicas, prohibición de salida del país y uso del grillete electrónico.

Fiscalía los procesa –junto a tres personas más– por el secuestro extorsivo con resultado de muerte de Miguel Ángel N., quien fue conocido como “Don Naza”.

La resolución del Juzgador se anunció de forma virtual, la tarde de este 13 de septiembre, durante la reinstalación de la audiencia de revisión de medidas solicitada por los dos procesados.

El Juez de Garantías Penales decidió este cambio –según explicó– con base en el argumento de que Fiscalía no recolectó suficientes elementos de convicción en la etapa de instrucción fiscal, para mantener a los involucrados con prisión preventiva.

Esto, pese a haberle hecho conocer al Juez varios elementos que la Fiscalía General del Estado levantó en esta etapa procesal, mismos que vincularían a los procesados al delito, principalmente la pericia de identificación fisonómica y versiones con las que se vincula a los procesados en el delito. Según el Código Orgánico Integral Penal (COIP), la pena privativa de libertad para el delito que se investiga es de veintidós a veintiséis años.

Fundamento de Fiscalía

En la audiencia, el Fiscal del caso se opuso a la aplicación de alguna otra medida cautelar que no sea la de prisión preventiva, fundamentando su pedido y citando –entre otros elementos– informes periciales hechos a videos, experticias de identidad humana, cotejamiento de voces de audios de celular y más, sobre la base de los cuales Fiscalía les formuló cargos.

Entre los principales están: el testimonio anticipado de otro procesado en esta causa (entregado en una cooperación eficaz), en el que señala a Jonathan P. y a Eduardo B. como participantes en el hecho delictivo.

El informe pericial que muestra la secuencia de imágenes de videos obtenidos en el sector donde fue secuestrado “Don Naza”, el reporte de las grabaciones de cámaras ubicadas en los alrededores de las zonas en las que se hicieron los seguimientos a la víctima, así como la secuencia de imágenes y pericias de identidad humana confirmarían que Jonathan Fabricio P. O. y Eduardo Fernando B. V. habrían sido quienes previamente planificaron el delito.

Además, el Fiscal expuso una pericia de audio, vídeo y afines practicada al teléfono celular de la compañera sentimental de Jonathan Fabricio P. O., a quien le contaba los detalles de los seguimientos que hacía para secuestrar a Miguel Ángel N.

Pese a todos estos elementos, que hacen presumir la participación de los procesados en el ilícito, el Juez sustituyó las medidas cautelares privativas de la libertad que, hasta esta tarde, pesaban sobre ellos.

Es preciso recapitular que en este caso están procesadas cinco personas: Jonathan P., Eduardo B., Jefferson M., Walter S. y José M., los dos últimos se encuentran prófugos.

Información adicional

Jonathan Fabricio P. O. registra en el periodo 2016-2022, quince procesos por robo, asociación ilícita, delincuencia organizada, homicidio, entre otros.

Contexto del caso

El cuerpo de Miguel Ángel N. fue encontrado sin vida la mañana del 14 de abril en un camino de tercer orden de la parroquia de Amaguaña, al suroriente de Quito. Al parecer, él lideraba una red de captación ilegal de dinero denominada “Big Money”.

El protocolo de autopsia reveló que presentaba una herida de arma de fuego en su pierna izquierda, que le perforó la femoral, por lo que murió a causa de una hemorragia aguda externa.

Según la teoría fiscal, Jonathan P., Eduardo B., Jefferson M., Walter S. y José M. habrían planificado y ejecutado el secuestro de Miguel Ángel N., interceptándolo la tarde del 13 de abril en la avenida Simón Bolívar, en el sector de El Troje, suroriente de Quito.

La víctima habría opuesto resistencia al secuestro, por lo que uno de los procesados le disparó en su pierna izquierda. Su cuerpo fue trasladado a un inmueble del barrio Santo Tomás de Cutuglagua, para luego arrojarlo en la zona rural donde se halló su cadáver. (FGE)