Dos bandas libran una guerra psicológica en Esmeraldas

Los constantes enfrentamientos entre bandas narcodelictivas y las extorsiones a los dueños de locales han causado en Esmeraldas una psicosis colectiva. Miedo es lo que se respira en la provincia de Esmeraldas, mientras que bandas narcodelictivas, como Los Tiguerones y Los Gángsters, se enfrentan en una guerra abierta.

La rivalidad entre ambas bandas ha provocado cientos de muertes. Además, estos grupos extorsionan y atemorizan a los comerciantes locales. Los locales cierran temprano y los esmeraldeños no pueden transitar libremente por esta provincia, que ya acumula 416 muertes violentas en lo que va de 2022.

La noche del lunes 17 de octubre de 2022, en las calles Olmedo y Calderón, el centro de la ciudad de Esmeraldas, tres personas fueron asesinadas por sicarios. El crimen estaría relacionado con la lucha entre Tiguerones y Gángsters.

Según testigos, las víctimas llegaron hasta una licorería en un vehículo y fueron atacadas por sicarios que iban a bordo de dos motocicletas. La Policía Nacional reportó que dos de las víctimas tenían antecedentes penales y se presume que eran parte de Los Tiguerones.

Al siguiente día, videos en redes sociales revelaron que en el velorio de uno de los muertos había personas con armas largas anunciando venganza. De manera simultánea, los dueños de los locales comerciales de Esmeraldas recibieron un panfleto con amenazas para que cerraran las tiendas en la tarde, ya que a esa hora se realizaría el traslado del féretro hacia el cementerio de la ciudad.

Además, otro mensaje alertaba de ataques a unidades educativas de la ciudad.

‘Psicosis colectiva’

Ninguna de las amenazas se cumplió, pero dejaron una estela de miedo que provocó que casi todos los locales cerraran y las calles se vaciaran. “Esmeraldas era una ciudad fantasma”, según lo narra un periodista local.

Marcelo Cortez, oficial de la Policía al mando de la zona de Esmeraldas, dijo a PRIMICIAS que uniformados custodiaron y acompañaron el traslado y el funeral de las víctimas de los asesinatos ocurridos el día anterior. También hubo patrullas en los exteriores de colegios y escuelas.

El coronel añade que en ninguno de estos lugares hubo enfrentamientos. Pero varias personas asociadas a las bandas utilizan motocicletas con escapes alterados, que causan sonidos parecidos a las detonaciones de armas. Cortez dice que las amenazas, a través de panfletos, no son nuevas en Esmeraldas. Y, aunque las amenazas no se cumplen, causan una suerte de “psicosis colectiva” entre la ciudadanía.

Jorge Benítez, presidente de la Cámara de Turismo de Esmeraldas, concuerda con la visión policial. Dice que las bandas están ganando la guerra psicológica. Por esta razón, pide a las autoridades mayor presencia para evitar cierres masivos de locales. La tarde del 19 de octubre, luego de las amenazas, la alcaldesa de Esmeraldas, Lucía Sosa, ordenó que la atención en todas las dependencias municipales fuera solo hasta las 14:00.

Un ejército de Tiguerones

Lo que ocurrió en Esmeraldas entre el 17 y 19 de octubre de 2022, no es algo aislado. Videos de moradores y de cámaras de videovigilancia han evidenciado constantes balaceras entre los grupos delictivos en distintos barrios de la ciudad. En lo que va de 2022, en la provincia de Esmeraldas se han registrado 416 muertes violentas, lo que representa un incremento del 179% en relación con los 149 asesinatos de 2021.

Con base en las proyecciones poblaciones de 2020, Esmeraldas ya tendría una tasa de 64 muertes violentas por cada 100.000 habitantes, la más alta del país en su historia y una de las diez más altas del mundo. William Calle, comandante policial asignado a Esmeraldas, explicó en una entrevista radial que buena parte de la violencia se atribuye al poder de Los Tiguerones.

Según Calle, la banda tiene 1.500 miembros en la cárcel provincial y de 3.000 a 4.000 integrantes que operan en las calles. Además, la Policía ha identificado un patrón de expansión, que involucra a adolescentes de los colegios locales. La expansión Originalmente, Los Tiguerones operaban en los barrios La Guacharaca y 20 de Noviembre, al oeste de Esmeraldas.

Pero han ido ganando terreno hacia el sur en La Primavera y Los Corrales. Así como en Isla La Piedad, en la ribera del río Esmeraldas. Los Tiguerones, junto con otras bandas como Los Lobos y Los Chone Killers, nacieron como brazos armados de Los Choneros. Pero en el último año se distanciaron y se convirtieron en enemigos.

Actualmente, son parte de la estructura del cartel mexicano Jalisco Nueva Generación. Y reciben cargamentos de cocaína de manos del Frente Oliver Sinisterra y de la Columna Móvil Urías Rendón, disidencias de Las Farc, en la frontera con Colombia.

En el otro bando, Los Gángsters son parte de la facción que lideran Los Choneros, y que trabaja con el Cartel de Sinaloa.

Extorsiones con carné

Las bandas como Los Tiguerones y Los Gángsters cobran extorsiones a casi todos los locales comerciales de Esmeraldas, según los organismos que agrupan a los comercios. Incluso Los Tiguerones han entregado a sus cobradores carnés que los identifican como miembros de la banda. Calle explica que son documentos con datos básicos y el logo de la organización, que los faculta a exigir dinero.

El miedo hace que los comerciantes paguen y que cierren sus locales cuando los delincuentes exigen que lo hagan. Además, las víctimas no denuncian los casos. Por esta razón, la Policía ha empezado a recorrer los negocios en busca de grabaciones de cámaras de seguridad y otros indicios que les permitan judicializar las extorsiones de oficio.

El coronel Cortez agrega que se está rastreando a los responsables de los panfletos de amenazas, ya que podrían ser procesados por terrorismo. (PRIMICIAS.EC)