Pueblos indígenas de Ecuador revisan los “escenarios de violencia” en las protestas sociales

WASHINGTON DC — 

El estallido de 18 días de protestas sociales lideradas por indígenas en Ecuador que dejó al menos 7 fallecidos y unos 600 heridos entre manifestantes y agentes del Estado, y pérdidas económicas calculadas en unos 10 millones de dólares, fue revisado en audiencia el lunes ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La instancia que vigila el cumplimiento de los derechos fundamentales en el continente por mandato de la Carta Interamericana, citó a los demandantes de la sociedad civil y la representación del Estado para tratar ‘Las protestas sociales y pueblos indígenas en Ecuador’.

Los peticionarios argumentaron que las protestas no pueden desligarse del “contexto que enfrentan los pueblos indígenas” donde la “pobreza y falta de garantías” les han empujado a ejercer su “derecho de respuesta”.

Y agregaron que los planes expansivos del gobierno, como la ampliación de permisos en las zonas de extracción minera y de explotación petrolera, se han concentrado en mayor parte en las tierras ancestrales, lo que ha generado mayor contaminación de recursos naturales y les deja sin alternativas.

La discusión ante la CIDH surgió a solicitud de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) y de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonia Ecuatoriana (CIONFENIAE), entre otros grupos de defensa de los pueblos originarios.

“La población indígena representa el 7 % de la población del Ecuador” si se toman los datos del Censo más reciente, que data de 2010, y si se miden los indicadores de pobreza concentra «la más alta en el país arriba del 25 %» denunciaron.

A ello se suman otros fenómenos sociales como las migraciones ante la reducción de su hábitat que está golpeando a estas minorías

En el marco de las protestas dijeron que la respuesta del Estado fue “desproporcionada” y que contabilizaron más de un centenar de violaciones a los derechos humanos con desapariciones forzadas de participantes, entre otras.

El gobierno habría tardado en reconocer las demandas indígenas con un pliego de peticiones de 10 temas que comparten muchos ciudadanos ecuatorianos de clase trabajadora que están impactados por la crisis económica.

Por último, pidieron a la CIDH “emprender acciones de seguimiento” al país porque las mesas y el cumplimiento de acuerdos aún son frágiles.

Gobierno enumera avances y compromisos

Por su parte el Estado ecuatoriano respondió a la audiencia con la presentación de titulares de varias carteras del ejecutivo del presidente Guillermo Lasso.

El ministro de Gobierno, Francisco Jiménez, explicó que el ejecutivo arribó a la administración pública en un contexto de mucha presión fiscal heredada de la administración anterior y que desde el primer momento han mostrado “apertura para el diálogo” con los pueblos indígenas.

Acotó que encontraron un déficit de 7.100 millones de dólares y solo 100 millones en caja lo que les dificultó despegar y que en las protestas confluyeron muchos factores estructurales heredados, pero “que hemos tratado de afrontar con responsabilidad y compromiso”, dijo Jiménez.

“Las condiciones que concluyeron no fueron provocadas por el gobierno, pero las enfrentamos (…) Se revelaron cosas importantes, establecimiento de las mesas de diálogo que no podían ser sencillos» dijo.

Puso como ejemplo cómo se derogaron algunos Decretos Ejecutivos para explotación de hidrocarburos y de permisos para explotación minera que den consonancia a las demandas y se puedan implementar consultas ciudadanas.

Por su parte la ministra de Educación de Ecuador, María Brown Pérez, reconoció que los avances han sido sustanciosos y que las mesas de diálogo siguen dando resultados, y expuso como para atender las demandas de pueblos originarios entre 2021 y este año se han creado 201 escuelas en varias regiones.

También agregó que el presupuesto para educación aumento un 20 % este 2022 con lo que los compromisos con los indígenas se irán cumpliendo y celebró mantener los diálogos constantes y abiertos “como forma de resolver los conflictos”.

En su primer día de este 185 Período de Sesiones la CIDH también abordó la situación de las personas privadas de libertad en Honduras que sufren discapacidades.

Fuente: Voz de América