PSC: más miserable, imposible

“Vamos entonces de las palabras a las acciones: con 92 votos en la Asamblea -que los socialcristianos anteriormente negaron- se pueden anticipar elecciones y buscar una salida democrática a esta pesadilla”: ese es el texto del tuit de Rafael Correa, cuyo bloque, con 47 votos, es medular en la Asamblea. Los correístas saben que cuentan con los votos de los amigos de Leonidas Iza en Pachakutik, algunos renegados de la Izquierda Democrática y un grupo de independientes; con Virgilio Saquicela que preside la Asamblea.

Es verdad, como anota Correa, que los socialcristianos no votaron el 17 de junio pasado para destituir a Guillermo Lasso. Los correístas y sus aliados obtuvieron 80 votos de los 92 que necesitaban en esa sesión en que la Asamblea usó la posibilidad única, en el cuatrienio, de recurrir a la muerte cruzada. ¿Su frase “que los socialcristianos anteriormente negaron” supone que esta vez no lo harán?

La sospecha de que Correa (que tiene línea directa con el socialcristianismo) no esté conjeturando, se agiganta con el comunicado firmado por el inefable presidente de ese partido, Alfredo Serrano. El perfecto recadero de Jaime Nebot. Su comunicado no puede ser más miserable. Ni una línea de condena a los atentados terroristas. Ni una línea sobre los 5 policías muertos y los seis heridos. Ni una línea de apoyo a la institucionalidad del país. No hay, en este plano, diferencia alguna entre el PSC y el correísmo.

¿Qué le interesa a Serrano a nombre del PSC? Ni Guayaquil ni Esmeraldas, ciudades víctimas de ataques de violencia sin precedentes en un día en la historia del país. Le interesa posicionarse en el escenario que Correa, en su obsesión golpista, está prefigurando. Se apura, entonces, a enviar un comunicado que no está dirigido al país sino a las mafias políticas que, ejercitándose en este juego nada surrealista de imaginar un cadáver político exquisito, usan los ataques mafiosos para comportarse como gallinazos en fiesta.

Alfredo Serrano no disimula. Con la frialdad de un tinterillo con ínfulas de constitucionalista, usa tres, de los seis párrafos del comunicado para describir las causales y los procedimientos para cesar en sus funciones al presidente de la República: muerte cruzada o juicio político.

Serrano sabe que la Asamblea ya agotó el recurso previsto en el artículo 130 de la Constitución que la faculta a destituir al presidente. Sabe que quisieron calzar a la fuerza la segunda causal “por grave crisis política y conmoción interna”. No la pueden repetir porque la Constitución dice, en el mismo artículo que “Esta facultad podrá ser ejercida por una sola vez durante el periodo legislativo, en los tres primeros años del mismo”.

Y Serrano, en su miseria política, no lo dice. Dice que “deberá primero esclarecerse la pertinencia de un segundo intento de destitución dentro del mismo periodo presidencial”. ¿Va a discutir una flagrante violación de la Constitución? Al parecer el PSC está dispuesto a aquello porque Serrano en el texto dice que “de prosperar la destitución, el Vicepresidente de la República asumirá la Presidencia”. ¿Cómo puede prosperar, señor Serrano, si la Constitución es taxativa al respecto?

Las miserias políticas son como los trenes: llega una tras otra. Por eso Serrano evoca la segunda posibilidad para destituir a Lasso (juicio político) en apenas dos líneas. Y es evidente que no se extienda. El artículo 129 de la Constitución define las causales por las cuales la Asamblea puede proceder a enjuiciar políticamente al presidente. Por delitos contra la seguridad del Estado. Por concusión, cohecho, peculado o enriquecimiento ilícito. Por genocidio, tortura, desaparición forzada de personas… ninguna calza.

Acostumbrado a caer sobre sus patas, como los gatos, Serrano reserva el último párrafo para anotar dos obviedades: que respetará y exigirán el respeto a la Constitución. Y que se pronunciarán sobre la destitución del presidente, por cualquiera de las dos vías, solo en caso de que haya un pedido formal… ¿Tanto para decir que la vía de la muerte cruzada se agotó y que no hay causal para juicio político?

El comunicado es miserable, pero no es vacuo políticamente: prueba que el PSC -que tiene causas graves que la Fiscalía no activa- es hábil pescando a río revuelto. Aupar el caos también es lo suyo. El mensaje va dirigido a Lasso en forma de extorsión: con nosotros los correístas y demás golpistas tendrían los 92 votos. Correa lo acaba de decir. (JOSE HERNANDEZ – 4 PELAGATOS)

Foto: RadioSonorama.