El crimen organizado arremete contra los sectores productivos de la frontera

HUAQUILLAS.- El último feriado del Día de los Difuntos, no fue tan bueno para el sector turístico de Huaquillas. Los operadores culpa a la inseguridad que se vive en el cantón fronterizo y los atentados que se generaron previo al feriado.

En un recorrido por los puntos turísticos del cantón Huaquillas, pudimos conversar con diferentes operadores quienes viven de esto. Ellos comentan que este último feriado no llenó sus expectativas.

A finales de octubre y previo al feriado se han presentado algunos hechos violentos que sí han llamado la atención a la ciudadanía, y que preocupa al sector productivo, debido a la disminución de visitantes de otros lados.

La guerra de grupos delictivos por el control de la frontera cobró dos vidas durante el feriado. Las víctimas fueron Kevin Jhonny Jaramillo Iñiguez, de 24 años y Cristian Adrián Añazco González, de 35.

La noche del pasado viernes los dos se encontraban en el conjunto habitacional Casa Para Todos, en Huaquillas, donde se celebraba un cumpleaños.

Esto se sumó a lo que estaba sucediendo en Guayaquil, Durán, Santo Domingo, donde hubo policías muertos, atentados y robos constantes, lo que generó que haya pocos visitantes en sitios turísticos de Huaquillas.

Lo que sí se vio, es que los visitantes prefirieron cruzar la frontera y disfrutar de las playas peruanas.

María Vigner, policía de turismo, mencionó que la dinámica económica y política de seguridad de un país mueven la actividad turística. “Lo que ocurre en el Ecuador y Huaquillas hace que la actividad turística comience a sufrir momentos difíciles, porque el turista busca destinos turísticos seguros, por lo tanto, es necesario trabajar en la seguridad y lo estamos haciendo en Hualtaco”, dijo.

VACUNAS

Las vacunas o extorsiones no solo causan preocupación y miedo en el sector comercial de Huaquillas. Los operadores turísticos también se ven afectados por este tipo de delitos.

En Hualtaco, que su economía se genera por el turismo y la pesca artesanal, viven ese temor de ser extorsionados.

La gente prefiere callar al topar esos temas, “si uno habla, no solamente está peligrando su vida, sino también la de su familia”, advierte un operador turístico.

En ese puerto orense todos saben de las famosas vacunas, pero, así como todos saben, prefieren callar.

Sin embargo, una persona decidió hablar fuera de micrófono y comentó que todos los fines de semana deben tener listos 30 dólares para darle al extorsionador.

Él, aparte de llevar a los turistas a la playa de San Gregorio, es un pescador artesanal. Para salir a su faena tiene que colocar una camiseta de un solo color (el que le diga el extorsionador), para poder identificarlo en alta mar y así no poderle robar.

Por el uso de esa camiseta, tiene que pagar los 30 dólares, por una protección que ellos no pidieron.

“Aquí conocen todos del tema, hasta las autoridades, pero no se hace nada, mucha gente llega de otros lados y pone sus reglas, si nos negamos ya sacan sus armas e infunden el miedo”, dijo un pescador artesanal.

En Hualtaco son 500 personas que se dedican a la pesca artesanal, que también engloba a los concheros y cangrejeros. Ellos han pedido seguridad, pero sienten que no se las dan, porque los robos y extorsiones siguen, tanto en el mar como en tierra.

CONTEXTO

El coronel Mario Pazmiño, quien fue director de Inteligencia y actualmente es consultor en temas de seguridad, inteligencia y estrategia, habló con Diario Correo sobre el tema de la inseguridad que se está viviendo en el país y en especial El Oro.

Pazmiño explicó que en el país existe ocho santuarios del crimen organizado, uno de ellos está en Huaquillas. Él llama santuarios a esos ocho poblados, donde el crimen organizado va reinando y el Estado ha perdido la capacidad de controlar a las bandas organizadas que causan zozobra en la población. (DIARIO CORREO)