La extorsión y su nuevo método en México: llamar a madre e hijo para simular secuestro

Los métodos de extorsión avanzan a pasos insospechados. Tradicionalmente, este delito se ha asociado con las trampas psicológicas que usan los extorsionadores: llamar a alguien y, mediante alguien que finge una voz, hacer creer a la víctima que un familiar suyo se encuentra secuestrado. De ese modo, el siguiente paso es exigir una cantidad de dinero a cambio de que no le haga ningún daño al supuesto familiar. Pero ahora los métodos han avanzado para llegar a montajes planificados.

Así lo demostró el caso de un niño en Santa Clara, Durango. El menor de doce años recibió una llamada en su teléfono celular: los extorsionadores le dijeron que se escondiera debajo de un puente. Aunque la Policía Estatal no especificó cuál fue el motivo por el cual el niño hizo caso a la instrucción, el punto clave fue que aceptó y estuvo desaparecido por unas horas, según informó Excélsior.

Ante su ausencia provocada, la madre del niño recibió una llamada en la que se le pedía pagar un monto de dinero para obtener la libertad de su hijo. No estaba secuestrado, en realidad; solo escondido, pero esa táctica de haberlo embaucado hizo creer a su madre que sí fue privado de su libertad. Fue así que la mujer de 31 años pidió apoyo al Mando Único, que analizó el número telefónico para cuadrar los hechos: habían llamado al niño para hacer que se escondiera y, mientras no estuviera a la vista, su madre creería que efectivamente fue raptado.

A través de patrullas y también a pie se realizó la búsqueda del niño, que finalmente fue encontrado. Tanto él como su madre recibieron la recomendación de hacer caso omiso a otra llamadas similares, que generalmente usan un tono de voz amenazador para provocar miedo y reacciones impulsivas en las potenciales víctimas.

De acuerdo con la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), en 2021 hubo 9 mil 407 víctimas de extorsión. Uno de los fraudes más recurrentes durante el año pasado fue aquel en el que los extorsionadores se hacían pasar por funcionarios de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y pedían un monto de dinero a cambio de que sus servicios de electricidad no fueran cortados.

Por otro lado, tan sólo en mayo de 2022 hubo más mil extorsiones en todo el país. Los números han incrementado de manera radical. En el primer cuatrimestre de 2018, hace cuatro años, se registraron 6 mil 700, mientras que en 2021 hubo 8 mil 800 en el mismo periodo, de acuerdo con información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). El antecedente más bajo se dio en 2016, cuando el número de extorsiones fue 5 mil 700.

La entidad más afectada durante este año ha sido el Estado de México con mil 813 delitos de este tipo en el intervalo enero-mayo. Le siguen Veracruz con 339, Nuevo León (305), Jalisco (249), Zacatecas (216), Guanajuato (206) y Ciudad de México (155). Entre las medidas de prevención oficiales se establece la importancia de comunicarse de manera constante con los seres cercanos para tener noción de dónde y cómo se encuentran.

No cabe duda de que los métodos han ido en aumento y, al menos en esta ocasión, las cosas salieron bien. Pero el panorama resulta preocupante y lleva a realizarse algunas preguntas elementales: ¿Cómo hacen los extorsionadores para obtener con tan facilidad los números de dos integrantes de una misma familia? Durante muchos años, había mucho de mala suerte en quien caía en las extorsiones: simplemente su número había sido elegido y, en parte, así se evitaba caer en la trampa: los familiares, en realidad, estaban a la vista y desde el primer momento se volvía claro que la amenaza era falsa. La delincuencia sabe renovarse, para mal de todos.

Fuente: Yahoo en Español