España le mete siete a Costa Rica en una exhibición inolvidable en su estreno mundialista

España se estrenó a lo grande en Qatar, con una exhibición de fútbol y de eficacia (7-0) que colocan a la Roja como una de las grandes favoritas a llevarse el Mundial el próximo 18 de diciembre. Costa Rica fue un muñeco en manos de un equipo bien trabajado, con las ideas claras y que esta vez sí, tuvo gol, mucho gol. En apenas media hora, el partido había quedado sentenciado gracias a los goles de Dani Olmo, Asensio y Ferran Torres de penalti. En la segunda parte, de nuevo Ferran, Gavi, Carlos Soler y Morata completaron una goleada de escándalo que llena de ilusión a la afición española: como bien dijo Luis Enrique, el límite de esta selección es el infinito.  

No había hecho más que comenzar el encuentro y las ocasiones se acumulaban en el área tica. Con Busquets mandando en el centro del campo y Pedri poniendo el talento, dos pases del canario casi acaban en el primero del choque. Primero fue Dani Olmo el que no acertó en su remate, después Asensio el que disparó algo desviado.

A la tercera, llegó la vencida. De nuevo Pedri puso un balón de oro y Dani Olmo esta vez no falló. El catalán ganó la posición con su control y remató a placer para abrir el marcador.

El dominio era total, absoluto, de una España que monopolizaba la posesión y no dejaba salir a Costa Rica de su campo. Una internada de Jordi Alba acabó en el clásico centro del lateral que acababa en gol de Messi cuando jugaban juntos en el Barça. Sin el argentino, el lateral encontró a otro zurdo con clase, Asensio, que remató con precisión para poner el segundo.

Estaba el conjunto tico noqueado, sin saber ni dónde estaba, incapaz de acercarse a la meta de un Unai Simón que no había tocado el balón. La posesión española superaba el 85% y el tercero cayó casi por inercia. Jordi Alba se internó en el área y fue derribado por Óscar Duarte, que no midió en su entrada. El penalti lo transformó Ferran con muchísimo temple para dejar el partido sentenciado.

Hubo que esperar más de media hora para ver un par de acercamientos, que no ocasiones, de Costa Rica. Una falta lateral que acabó en fuera de juego y una combinación que murió en un pase intrascendente fue el escaso bagaje tico ante una España arrolladora.

Sin bajar el ritmo

Tras el descanso, ni mucho menos bajó el ritmo la Roja. Es lo que tiene este equipo de Luis Enrique, que nadie se puede relajar. Los que sí estaban ‘relajados’, o más bien fuera del partido, fueron los zagueros costarricenses, que permitieron que Ferran, sin ventaja, controlara dentro del área para marcar el cuarto.

El seleccionador se permitió algún lujo, como hacer debutar a Balde, ante lo claro del marcador, pero España quería más. No se conformaba con lo que llevaba. La ambición de esta selección no tiene límites.

Con Costa Rica totalmente KO, llegó el momento de disfrutar. Más aún. Morata le puso un pase perfecto a Gavi para que, con el exterior, el jugador andaluz se convirtiera en el goleador más joven en marcar un gol en un Mundial desde que lo hiciera un tal Pelé.

Los minutos finales fueron una sangría. España olió la sangre y no soltó a su presa ni en el descuento. Marcó el sexto Carlos Soler tras una gran jugada por la derecha de Nico Williams y la fiesta la completó Morata, que puso el séptimo y cerró un día inolvidable para la selección.

Fuente: 20minutos.es