Doha (Qatar), 23/11/2022.- Gavi (L) of Spain celebrates scoring the 5-0 lead during the FIFA World Cup 2022 group E soccer match between Spain and Costa Rica at Al Thumama Stadium in Doha, Qatar, 23 November 2022. (Mundial de Fútbol, España, Catar) EFE/EPA/Abir Sultan

España hace un festín de goles ante Costa Rica

La renovada selección española dominó por 7 a 0 a Costa Rica en el segundo partido del grupo E, que tuvo lugar, la mañana de este miércoles, 23 de noviembre de 2022.

España domina claramente a Costa Rica

El estreno soñado. La mayor goleada de la selección española en la historia de los Mundiales (7-0) que se ganó a pulso el derecho a soñar con algo grande en Qatar 2022, pasando por encima de Costa Rica y exhibiendo la perfecta combinación de fútbol y hambre de éxito.

Un grupo de jóvenes, supervisados por la experiencia de jugadores como Busquets y Jordi Alba, que son la espina dorsal de esta selección.

La apuesta de Luis Enrique por Rodri de central, ante un rival del que esperaba pocos ataques, aumentó la calidad en la posesión. La ausencia del único 9 puro de la lista de inicio, Morata, la suplió Marco Asensio confirmando el mejor momento de su carrera. Vuela donde lo pongan.

A los once minutos, con Costa Rica sin encontrar la forma de salir de su propio campo, Gavi rompió líneas y encontró el pase a Olmo, que picó con calidad ante la salida de Keylor Navas.

A los 21 minutos un zurdaso de Marco Asensio que dio más seguridad al equipo español que dominó desde ahí el partido.

Cuando el reloj marcaba 31 minutos se dio un penal, el cual lo cobró Ferran Torres quien acabó firmando un doblete que le vuelve a convertir en el máximo artillero con Luis Enrique en el banquillo. Apuesta segura en la selección.

La seguridad defensiva de Costa Rica en su fase de clasificación se desplomó. Al equipo le temblaron las piernas. Ni la veteranía de Celso Borges contagió a un grupo renovado.

Para el sexto gol, Gavi se impuso ante el arco de navas que se encontraba desolado sin saber que ocurría y marco el gol que lo convirtió en el jugador más joven en anotar un gol en la historia de los mundiales.

Ya corría por el campo Balde, el último en sumarse a una selección en la que parecía que llevaba años. Explotó su velocidad en el carril izquierdo de un día que jamás olvidará, como tampoco la selección.

Tomando el testigo de Nico Williams, que se sumaba a la fiesta desequilibrando por la derecha y metiendo un centro con el que Carlos Soler marcaba el sexto antes de que la conexión Olmo-Morata pusiese el broche a la «gran noche» que cantó Raphael.

España deslumbra y se gana el respeto perdido. (DIARIO EL MERCURIO)