La historia de la venezolana que terminó esposada en un centro comercial de Cartagena tras reclamar su liquidación

Wendy Norelys Álvarez trabajó un año y seis meses en Jon Sonen y a pesar de las demandas y tutelas que interpuso, aún no ha obtenido una respuesta. “Ya han pasado dos años desde que esta empresa me despidió sin justa causa y no quieren pagar mi liquidación”, detalló la mujer, quien actualmente está desempleada.

“Ellos no responden y usan todo su poder para atropellar mis derechos como trabajadora”, agregó.
Lo cierto es que un juez Laboral del Circuito de Cartagena le ordenó a la empresa de ropa responder a sus peticiones por la liquidación, pero la empresa sigue haciendo caso omiso. Por esa razón, la mujer se presentó ante el almacén de ropa buscando respuestas y para recoger su documento de identidad que había olvidado.

“Pedí que llamaran a la persona de recursos humanos porque no responden mis llamadas —argumentó Álvarez ante El Tiempo—. Fui muy decente, pero el joven llamó a la seguridad del centro comercial, dizque porque estaba alterando el orden público”. El resultado fue el que mucho vieron en el video: terminó esposada con su bebé en brazos.

La respuesta de la empresa y del Ministerio del trabajo

El hecho causó tal indignación que hasta el presidente Gustavo Petro se refirió al respecto. “El respeto a las reglas laborales debería ser pan de todos los días”, escribió el jefe de Estados en su cuenta de Twitter y consideró como “deplorable este tratamiento a una mujer trabajadora que es portadora de derechos”.

Trino de presidente Gustavo Petro

Por su parte, la ministra del Trabajo, Gloria Inés Ramírez, ordenó la apertura inmediata de una investigación y el cierre preventivo del establecimiento comercial. “Los inspectores de la Dirección Territorial Bolívar, encontraron que a sus empleados no les pagaban la seguridad social, claramente es una violación a los derechos laborales”, expuso la jefe de cartera.

La empresa Sonen Internacional S.A.S. —como se le conoce a la entidad desde su nombre no comercial— emitió un comunicado de prensa en el que consideró “lamentable” el hecho que quedó registrado en video. La compañía señaló que “una tienda o centro comercial no es recinto público para presentar reclamación laboral”, pues para eso existen las sedes del Ministerio del Trabajo.

Jon Sonen también resaltó que ya se realizó la correspondiente liquidación. El monto fue de “$ 3.002.500 (tres millones dos mil quinientos pesos m/l ). Valor correspondiente a su liquidación y no por $ 2.000.000 (dos millones de pesos m/l) como es su reclamación pública”.

Fuente: lapatilla.com