América Latina y el borrascoso panorama del 2023

El 2022 cierra como el año en que América Latina se desvió a la izquierda, vivió autogolpes fallidos y protagonizó una hemorragia migratoria sin precedentes.

Un crecimiento económico pírrico se avizora en el horizonte del 2023. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha indicado que un contexto de incertidumbres externas y restricciones internas, hizo que los países de la región concluyeran el 2022 con crecimiento de 3,7 %, casi la mitad del 6,7 % registrado en 2021. Se estima que en 2023 se profundice la desaceleración económica con un crecimiento de apenas 1,3 %.

El mapa político podría cambiar

En octubre las elecciones en Argentina apuntan a dar un giro a la derecha. Un  bofetada oportuna al peronismo por su mal manejo de la pandemia y sus políticas económicas erráticas. En materia monetaria Argentina registró la segunda inflación más alta de la región, solo superada por la fallida Venezuela de Nicolás Maduro. En un año electoral, figuras como Mauricio Macri, Patricia Bullrich o el actual alcalde de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta parecieran cobrar fuerza entre la opinión pública.

Perú en transición

El fallido autogolpe de Estado en Perú ha generado protestas continuas, pero también ha abierto el debate para elecciones y reformas políticas más profundas. Luz al final del túnel. Dina Boluarte resultó ser mejor presidente de lo esperado. En medio de la adversidad, Perú sigue teniendo una economía relativamente envidiable y quedan algunos buenos ciudadanos dispuestos a ver más allá del partido y de las partidas.

Elecciones en Paraguay y Guatemala

En abril Paraguay también tendrá elecciones. Todo parece indicar que las condiciones están dadas para permanecer en la ruta de un modelo de derecha o centro derecha. Democracia y estabilidad económica. Sin cambios traumáticos.

En junio, Guatemala celebrará comicios generales. El país centroamericano este año reforzó una política de Estado caracterizada por la opacidad, la judicialización del poder como arma política y la persecución a la prensa libre. Las elecciones aquí podrían traer sorpresas no necesariamente halagüeñas.

Centroamérica avanza hacia una nueva ola de regímenes autoritarios

Nicaragua y El Salvador, parecen dos caras de un mismo autoritarismo en diferentes etapas. El gobierno del presidente Bukele está cada vez más cerca de Ortega y más lejos de la democracia. Ningún país se puede gobernar bajo estado de excepción los 365 del año.

Mientras Honduras imita el autoritarismo de Bukele y la retórica de izquierda de Daniel Ortega. En Nicaragua se fortalece el modelo de partido único, bajo una dinastía familiar. La migración nicaragüense cierra el año como la tercera más grande del hemisferio solo superada por México y Cuba.

El bochornoso liderazgo de AMLO en México

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador cerró el año mal. El líder del país Azteca impulsó su Plan B de polémicas reformas electorales, defendió a un expresidente golpista en Perú y celebró el “legado” de la dictadura de los hermanos Castro en Cuba. El jefe de Estado guardó un silencio complaciente sobre la democracia y los derechos humanos en Nicaragua y Venezuela.

En enero de 2023, AMLO en su calidad de anfitrión de la Cumbre de América del Norte, se reunirá con los presidentes de Canadá, Justin Trudeau y Joe Biden de Estados Unidos. Entre los temas que abordaran están la migración, seguridad, desarrollo, competitividad, salud y diversidad.

AMLO vera pulverizado su errático liderazgo internacional. La llegada de Lula en Brasil y la salida del peronismo en Argentina marcaran un tono más moderado en América Latina.

Brasil

Luis Inácio Lula da Silva se prepara para asumir el liderazgo de un Brasil altamente polarizado. El cambio climático y el desarrollo inclusivo parecen estar al frente de este nuevo mandato. A lo interno la derecha es mucho más fuerte en el poder legislativo y la economía es mucho más débil, en comparación con el último mandato del líder del Partido de los Trabajadores.

Una política exterior menos ideológica. Lula no tiene el espacio, ni el respaldo, para desgastarse plegándose a las agendas ideológicas de México o las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Esas tareas se las dejará a sus viejos amigos del Foro de Sao Paulo.

La paz total de Petro en Colombia

El presidente Gustavo Petro tiene uno de los retos más grandes y complejos, cumplir con su promesa de alcanzar la llamada paz total. No basta con buenas intenciones o discursos de izquierda. En Colombia existen sectores que les interesa la permanencia del conflicto y el narcotráfico, otros que buscan revancha y algunos que podrían aspirar a integrarse a la vida social y política del país. Construir esta paz sin impunidad y con justicia es una tarea dantesca pero apremiante.

El referéndum constitucional en Chile

El presidente Gabriel Boric, tiene el reto de traer más al centro y hacia la realidad las reformas constitucionales. Cualquier error de cálculo sería fatal. El líder chileno ha sabido tener una política exterior consecuente con los principios democráticos y de respeto total a los derechos humanos. No le tiembla la mano a la hora de criticar a los abusos de los dictadores de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Los derechos humanos no tienen ideología.

El dictador Maduro se consolida y Cuba no mejora

En noviembre una facción de la oposición y el régimen bolivariano iniciaron un diálogo. Nicolás Maduro cierra el año con el descongelamiento de 3mil millones de dólares, nuevos acuerdos petroleros con la estadounidense Chevron y casi 300 presos políticos en la cárcel.  La economía que agonizaba parece resucitar, así como las posibilidades de elecciones libres, justas y quizás transparentes.

Cuba por su lado, cierra el año con un código penal que incluye la pena de muerte por delitos contra la patria. La dictadura de la isla ha encarcelado a más de 1000 personas por cuestionar al régimen, incluyendo mujeres, niños y miembros de la comunidad LGBTI.

Las conversaciones iniciadas este año entre Washington y la Habana en materia migratoria, podrían abrir una pequeña ventana oportunidad para abordar temas como democracia y derechos humanos. La dictadura se beneficia de las remesas y el turismo estadounidense, pero es alérgica a discutir temas de democracia.

El año nuevo empieza con muchos retos y tareas pendientes, pero con grandes oportunidades. Las dificultades económicas, de seguridad, institucionalidad y derechos humanos nos obligan a seguir adelante y dar la batalla. Feliz año nuevo.

Fuente: panampost.com