Noé Salcedo salió al médico y regresó borracho a la cárcel

En avanzado estado etílico Noé Salcedo intentó ingresar al Centro de Rehabilitación Social de Machala, luego que salió al mediodía para una cita médica.

Según el informe, cerca de las 12:20 del vienes 6 de enero, el reo Salcedo, quien es procesado por delincuencia organizada, salió del penal custodiado por dos mujeres que son agentes penitenciarias para cumplir con la cita oftalmológica.

Al ser las 23:30, los agentes policiales que custodian el centro de privación se percataron de un vehículo negro en situación sospechosa, de donde se baja Salcedo en visible estado de embriaguez, por lo que al visualizarlo se procede a retener a todos en el automotor.

De esta manera se procedió a la aprehensión de Ecuador O., Eugenio S., y Bismark R., con antecedentes por tenencia de armas, robo, asociación ilícita y tenencia y posesión de sustancias estupefacientes.

Personal policial informó que hasta el momento se desconoce el paradero de las agentes que custodiaban al privado de libertad.

El hecho deja en evidencia la participación de quienes dirigen el centro carcelario. Se intentó tener la versión del responsable del CPL pero no contestó el celular.

SENTENCIA

Un Tribunal de Garantías Penales dictó sentencia de 7 años de pena privativa de libertad por presunta delincuencia organizada para Noé Salcedo por la venta irregular del fármaco Actemra.

El hecho puso en evidencia la venta irregular del medicamento prescrito para pacientes graves con covid-19. En la audiencia de juicio.

Según Fiscalía, tres funcionarios de los hospitales Guasmo Sur y Teodoro Maldonado Carbo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), en Guayaquil, cercanos a Daniel Salcedo, tuvieron acceso a las farmacias de estas casas de salud.

Las investigaciones determinaron que Abraham Muñoz, quien no era funcionario ni tenía relación con dichas casas hospitalarias, ingresó a las farmacias y retiró cientos ampollas de manera fraudulenta.

Luego de varias denuncias, se determinó que los fármacos se vendieron a través de redes sociales. Los “clientes” fueron familiares de pacientes de covid-19, que pagaron entre 500 y 1.200 dólares por la medicación. (DIARIO CORREO)