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Las diferencias entre el presidente Lasso y la Asamblea terminaron en votaciones anticipadas

En dos días serán las elecciones de Ecuador 2023, luego de que el presidente Guillermo Lasso firmó el decreto de muerte cruzada, tras una tensa relación con la Asamblea Nacional.

Este 17 de agosto se cumplieron tres meses desde que Ecuador se quedó sin Asamblea Nacional por la decisión del presidente Guillermo Lasso de decretar la muerte cruzada, lo que también implica que los ciudadanos escojan al próximo Presidente y Vicepresidente de la República, así como a los asambleístas, en las elecciones anticipadas del 20 de agosto de 2023.

Ese fue el resultado de una tensa relación entre el Legislativo y el Ejecutivo que estuvo marcada por varios eventos y amenazas de destitución.

Lo cierto es que en solo dos días, los ecuatorianos acudirán a las urnas, en unos comicios históricos, del que no hay precedentes. Y quienes resulten ganadores asumirán el poder solo hasta mayo de 2025.

¿Cómo Ecuador llegó a las elecciones anticipadas?

La disolución de la Asamblea es una facultad contemplada en la Constitución de 2008, por lo que durante estos años siempre ha estado latente esa posibilidad.

Sin embargo, bastaba una mala relación entre los dos poderes del Estado para que, cada que haya una crisis, resuene la muerte cruzada como una salida.

En medio de un juicio político contra el Presidente y la poca garantía de que los acuerdos con las bancadas legislativas se respeten, el Gobierno optó por activar ese mecanismo.

No obstante, el ‘fantasma’ de la muerte cruzada rondó Carondelet y el Palacio Legislativo desde que inició este periodo. La primera vez fue a pocos meses de instalado el Gobierno, cuando el presidente Lasso envió un proyecto de ley, llamado Creando Oportunidades, que el Consejo de Administración Legislativa (CAL) consideró que no cumplía con el requisito de unidad de materia.

El Mandatario aseguró que los asambleístas le estaban dando un espaldarazo a los ciudadanos y se refirió a la facultad que tiene de disolver el Parlamento, aunque finalmente se echó para atrás y se conformó con buscar otros mecanismos para cumplir con sus objetivos.

La tensión iba escalando. Otro punto cúspide fue en marzo de 2022, cuando no alcanzaron los votos para aprobar el proyecto de Ley de Inversiones. En ese caso, la moción de rechazo, presentada por el exasambleísta Darwin Pereira, logró 87 votos a favor.

La reacción del presidente Lasso fue un video publicado en redes sociales en el que denunció que hubo chantajes por parte de los legisladores, quienes pedían cargos y dinero a cambio de sus votos.

Dio los nombres de esos asambleístas, pero luego se retractó y nunca presentó una denuncia en Fiscalía.

El paro nacional de junio de 2022 fue un momento complejo para el país, pero también se convirtió en una oportunidad para la Asamblea de ganar protagonismo.

Tras 15 días de movilizaciones a escala nacional, los asambleístas del bloque correísta intentaron destituir a Lasso con la muerte cruzada desde el Legislativo. En ese caso alcanzaron solo 80 de 92 votos, y el Presidente tomó una decisión arriesgada al no adelantarse él con el decreto de disolución. (ECUAVISA)