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UNESCO pide regular las redes sociales para combatir desinformación

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha reclamado regular “sin demora” las redes sociales.

Lo pide para combatir la desinformación, protegiendo al mismo tiempo la libertad de expresión y los derechos humanos.

Así lo refleja el organismo de la Naciones Unidas en su plan de acción para regular las plaformas sociales, presentado esta semana por su directora general, Audrey Azoulay.

Ella ha alertado sobre la intensificación de la desinformación y el discurso de odio en línea, que constituyen “amenazas importantes para la vida en sociedad y la estabilidad”.

Azoulay ha dado a conocer el plan de acción de la UNESCO para poner fin a la desinformación y el discurso de odio en las redes sociales.

Esto es el fruto de una amplia consulta mundial y respaldado por una encuesta de opinión global que subraya la urgencia de actuar.

Para la directora general de la UNESCO, la liberación de la palabra a través de la tecnología digital “ha representado un inmenso progreso”.

Redes sociales amplifican la desinformación, según UNESCO

“Pero las plataformas sociales también han acelerado y amplificado la difusión de información falsa y la incitación al odio, lo que plantea graves riesgos para la sociedad, la paz y la estabilidad”, ha avisado.

El plan de acción de la UNESCO es el resultado de un proceso de consulta con más de 10 mil contribuciones de 134 países recogidas a lo largo de los últimos 18 meses.

En 40 páginas, detalla los principios que deben respetarse y las medidas concretas que deben aplicar todas las partes interesadas: gobiernos, autoridades reguladoras, sociedad civil y las propias plataformas.

Los representantes de los reguladores independientes ya han acogido favorablemente la iniciativa de la UNESCO, y varios de ellos –sobre todo en África y América Latina– han indicado que están dispuestos a empezar a aplicar estas medidas.

Con este fin, la UNESCO organizará la primera Conferencia Mundial de Reguladores a mediados de 2024.

La organización también apoyará a sus Estados Miembros en la transposición de este plan de acción a sus leyes y reglamentos.

Para ello está movilizando una financiación específica, que ya cuenta con el apoyo de 1 millón de euros de la Comisión Europea.

Se busca que en todas partes del mundo se establezcan reguladores independientes y públicos, con un papel claramente definido y recursos suficientes para llevar a cabo su misión.

Asimismo, apuesta por que la moderación de contenidos sea posible y eficaz a la escala adecuada, en todas las regiones y en todas las lenguas.

Se sugiere que los reguladores y las plataformas tomen medidas más contundentes en las situaciones más delicadas, especialmente durante las elecciones y las crisis.

Preservar la libertad de expresión

“Hay un requisito cardinal que ha guiado nuestro trabajo, el de preservar siempre la libertad de expresión y todos los demás derechos humanos”, abogó también la directora general de la UNESCO.

“Coartar o restringir la libertad de expresión sería una solución terrible. Los medios de comunicación y las herramientas de información libres, de calidad e independientes son la mejor respuesta a largo plazo a la desinformación“, dijo.

En particular, el organismo señala que las plataformas deben contar con equipos de moderadores cualificados, en número suficiente y que hablen todas las lenguas principales de sus redes sociales.

También deben garantizar la transparencia del proceso de moderación, incluso cuando esté automatizado mediante algoritmos.

Respecto a las medidas necesarias para garantizar la integridad electoral, pide una imagen de marca clara y una mayor transparencia de la publicidad política y su orientación.

También se incluyeron elementos específicos para el sector cultural, destacando los riesgos a los que se enfrentan los artistas y la necesidad de acceso en línea a “contenidos culturales diversos” como un derecho humano fundamental que debe salvaguardarse.

La encuesta muestra que el 85% de los ciudadanos están preocupados por el impacto de la desinformación en línea, en un momento en que las redes sociales se han convertido en la principal fuente de información para una gran mayoría de ellos. (EL DIARIO)