Las mujeres lideran la investigación hecha por la UOC

Este año se celebran los 25 años de la publicación del primer borrador del genoma humano, un adelanto científico capital que ha permitido entender las bases de la vida y desarrollar tratamientos para una infinidad de enfermedades. Y, aun así, más allá de Rosalind Franklin, a menudo las contribuciones fundamentales de mujeres científicas pioneras en este ámbito suelen caer en el olvido. Precisamente, para reparar este agravio histórico, que se repite en todos los ámbitos de la ciencia, y para visibilizar el trabajo de las investigadoras en las áreas STEM, en 2015 las Naciones Unidas establecieron el 11 de febrero como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

Y, a pesar de que todavía queda camino por recorrer para lograr la igualdad de género en el ámbito científico, los esfuerzos implementados en este sentido para fomentar vocaciones científicas entre las mujeres y eliminar los factores y los obstáculos que se encuentran en las diferentes etapas de la carrera científica empiezan a dar frutos.

La Universitat Oberta de Catalunya (UOC) es un ejemplo de ello. Los últimos datos, correspondientes al periodo comprendido entre 2020 y 2024, muestran que en esta universidad se ha producido una evolución sostenida y estructural en la presencia de mujeres en la investigación, con adelantos claros tanto en volumen como en responsabilidad.

De hecho, esta universidad sobresale en el ecosistema universitario catalán con más del 50 % del personal dedicado a la investigación femenino y, de manera interesante, con cerca del 80 % de los grupos de investigación reconocidos por la Generalitat (SGR) liderados por una mujer como investigadora principal; esta cifra casi duplica la de 2020, cuando el porcentaje de mujeres líderes de grupo SGR era del 47,62 %.

Además, en cuanto al conjunto de investigadoras principales (IP), también se constata un aumento: pasa del 50,5 % al 52,9 %. Estas mujeres IP lideran el 45,1 % de los proyectos competitivos e institucionales en la UOC, lo que supone un crecimiento de 8 puntos respecto del año 2020.

Se trata de un incremento contundente que demuestra que el liderazgo femenino en investigación en la UOC no es anecdótico, sino estructural, fruto de una apuesta decidida, pionera y sostenida hecha por esta universidad en línea.

Para Milagros Sáinz, coordinadora del grupo de investigación Género y TIC (GenTIC), vinculado al centro de investigación UOC-TRÀNSIC, “es muy importante tener en cuenta que no solo se trata de que haya más mujeres, sino de que estas a lo largo de su vida tengan las mismas oportunidades que sus compañeros de hacer carrera científica y liderar posiciones clave dentro del sistema de investigación”.

“Investigar es explorar lo desconocido para poder entender mejor la realidad que nos rodea y los retos a los que nos enfrentamos como sociedad”, considera Patricia Hernández, investigadora del grupo de investigación Victimología empírica y aplicada (VICRIM), vinculado al centro de investigación UOC-DIGIT.

Para esta investigadora, la presencia de mujeres investigadoras no es un tema de cuotas, sino una cuestión de calidad e innovación. “Nuestra presencia es esencial para definir y redefinir qué preguntas queremos responder, con una mirada multidisciplinaria que pone el foco en conseguir un impacto social más directo, aplicando un liderazgo más de transformación que de competición”, destaca Hernández.

Cambiando la tijera en investigación

En comparación con el conjunto del sistema universitario catalán, esta tendencia de la UOC empieza a cambiar la famosa gráfica de tijera, con la que se suele describir la trayectoria de las mujeres en investigación, y que, desgraciadamente, todavía continúa vigente. Así lo muestra un análisis elaborado por CERCA a partir de la base de datos UNEIX (2023), que apunta que el desequilibrio en la carrera investigadora entre hombres y mujeres empieza al acabar el doctorado: el porcentaje de mujeres predoctorales es del 56 %, cifra que baja al 53 % después del doctorado. Las mujeres, además, solo suponen el 42,1 % del personal docente investigador en los centros universitarios catalanes. Y, dentro del sistema, solo suponen el 45 % de los líderes de grupo o IP.

El vicerrector de Alianzas, Comunidad y Cultura, Manel Jiménez-Morales, explica: “Entre 2020 y 2024, la UOC ha consolidado una transformación real de su sistema de conocimiento, avanzando hacia un modelo más equilibrado, inclusivo y socialmente responsable. El aumento sostenido del liderazgo femenino en la ciencia no es solo un indicador de igualdad, sino también de calidad, innovación e impacto social. En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, estos datos reafirman el compromiso de la UOC con un cambio estructural que garantice que el talento científico, en toda su diversidad, pueda desarrollarse plenamente y contribuir a afrontar los grandes retos de nuestro tiempo”.

Por su parte, la directora de la Unidad de Igualdad, Diversidad e Inclusión de la UOC, Maria Olivella, destaca que el Plan de igualdad de género de la UOC 2020-2024, recientemente galardonado con el premio de la Comisión Europea Gender Equality Champions, demuestra que, “para abordar el sesgo de género en el conocimiento científico, es necesario que los planes de igualdad de las universidades y los centros de investigación pongan el foco en las estrategias de investigación y transferencia”.

En opinión de la experta, una buena planificación permite hacer cambios. Aun así, recuerda, todavía quedan muchos retos por delante. “En el Estado español las mujeres tuvieron prohibida la entrada a la universidad hasta el año 1910: siete siglos de retraso desde la creación de la primera universidad española”, pone como ejemplo, e insiste en que, en la UOC, “actualmente, estamos diseñando el Plan de igualdad, diversidad e inclusión 2026-2029, que no solo abordará sesgos en clave de género sino también en clave de diversidad sexual, diversidad cultural y discapacidad”.