El gobierno de Kast captura a más de 2900 prófugos de la justicia en tan solo tres días

En sólo tres días, el gobierno de José Antonio Kast sumó la captura de 2905 prófugos de la justicia mediante un operativo nacional desplegado con Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI). El objetivo fue poner a disposición de las autoridades a los ciudadanos requeridos por homicidio, robos violentos y delitos sexuales.

La cifra corresponde a la captura de 2411 hombres y 494 mujeres, cuyo 97 % mantenía órdenes vigentes en su contra. Además, ambas instituciones también sumaron la incautación de marihuana, ketamina, vehículos y armas.

«El que esté prófugo debe entregarse», recalcó el jefe de Estado chileno desde la región de Arica, donde comenzó la  construcción de muros de seguridad de hasta cinco metros de altura equipados con sensores de movimiento y vigilancia por drones —similares a los levantados por Israel y Hungría— como parte de su plan «escudo fronterizo», prometido en campaña para frenar la migración irregular, el contrabando y el crimen organizado.

El plan no es solo una  política de migración sino también una declaración de soberanía nacional, aseguró Kast. El mandatario lideró el segundo comité de seguridad de su Administración, al norte del país. Desde allí recalcó que establecerá medidas firmes que abarcan el cierre de los pasos no habilitados, la imposición de sanciones severas, así como un despliegue militar y policial sin precedentes.

En las zonas de Colchane y Chacalluta se concentra la ejecución de las acciones. Estas incluyen también la construcción de zanjas de tres metros de profundidad en los sectores de alto tráfico migratorio e instalación de cercos perimetrales electrificados. También hay patrullaje constante de Fuerzas Armadas. «Lo queremos concretar sin pausa alguna», señaló.

Pasos en alza 

El compromiso de Kast es contar a corto plazo con un escudo fronterizo a lo largo de una superficie cercana a los 600 kilómetros, con el cual cubriría del Hito 1 al 15. En esa extensión, funcionarán torres de vigilancia y radares térmicos que permitan la detección inmediata de movimientos sospechosos. Por ahora, el avance de los trabajos suma 30 metros.

Debates políticos

El presidente de Chile también reveló que mantiene conversaciones con Perú, Bolivia y Argentina. Además, anunció el uso de drones autónomos con cámaras de reconocimiento facial e infrarrojos las 24 horas. Todo ello está contenido en el decreto que el mandatario firmó el 11 de marzo, el mismo día que tomó posesión.

El plan se sustenta en las estadísticas que arrojan un alza de 300 % de la migración irregular en este territorio. Esta medida se toma como respuesta la incremento de la cifra de extranjeros en condición irregular en el país, que pasaron de 10375 en 2018 a 291.149 en 2023, último año con registro público. De la cantidad, al menos 252.000 son venezolanos, 26000 bolivianos, 17000 colombianos y 6000 entre peruanos y haitianos.

Tres fases para blindar la frontera

Este plan de Kast para alcanzar la protección de la frontera chilena con un escudo depende de la ejecución de tres fases. En ellas se contemplan en conjunto cinco dimensiones de acción: terrestre, marítima, aérea, espacial y de ciberseguridad, para garantizar la protección de los pasos limítrofes.

La primera etapa está en desarrollo. Es la denominada “Operación Centinela del Norte”, cuyo foco es el despliegue inmediato de las Fuerzas Armadas, Carabineros y demás instituciones estatales con un nuevo sistema de mando y control, un aumento de las dotaciones al igual que la construcción de obstáculos a la movilidad.

Después seguirá la “operación fortaleza del desierto”. Esta etapa  aborda la modernización de los complejos fronterizos con mayor tecnología e infraestructura, que permita el funcionamiento integral de los entes públicos vinculados a la seguridad.

Con ambos procesos cumplidos, el mandatario estima avanzar a la “operación horizonte soberano”, basada en el repliegue de las fuerzas militares, la consolidación de una gobernanza civil de la frontera y la implementación de un modelo nacional de gestión fronteriza integrada con vigilancia y detección de alta tecnología.

Autoridades con órdenes claras 

Sin embargo, mientras las fases se concretan, los militares tendrán facultades plenas para detener, reconducir y expulsar a cualquier extranjero que cruce de forma irregular los pasos fronterizos. En ese sentido, Kast instruyó la implementación de una franja de exclusión de 10 kilómetros en la frontera. Allí cualquier persona sin documentos será automáticamente detenida y expulsada.

Fuente: panampost.com Gabriela Moreno